Sabadell prevé ganar 1.450 millones en 2026 gracias a los «vientos de cola» y no espera fusiones en el sector
El objetivo pasa por cerrar 2026 con un ROTE del 14,5% y escalar hasta el 16% en 2027
Sabadell gana 347 millones pese al impacto de los costes y mantiene el dividendo

César González-Bueno afronta su última rueda de prensa como consejero delegado de Banco Sabadell con un mensaje claro: el banco está en condiciones de cumplir su hoja de ruta y mejorar su rentabilidad en los próximos trimestres. «Tenemos grandes vientos de cola», asegura, defendiendo que la entidad está «elevando el crédito y logrando un muy buen crecimiento con ello», en un contexto en el que el mercado ha reaccionado con estabilidad pese a la caída interanual del beneficio. El objetivo pasa por cerrar 2026 con un ROTE del 14,5% (en línea con el compromiso del grupo) y escalar hasta el 16% en 2027.
En paralelo, el todavía CEO aprovechó para lanzar un mensaje de fondo sobre la consolidación bancaria en Europa. A su juicio, los llamados «supercampeones europeos» son deseables, pero difíciles de construir si se limitan a operaciones domésticas. Para González Bueno, «cualquier tipo de concentración nacional con grandes bancos afecta por completo a la competencia», por lo que este tipo de fusiones no generan entidades europeas, sino «campeones nacionales que torpedean la competencia en España». En su opinión, la verdadera consolidación pasa por operaciones transfronterizas entre grandes entidades, algo que, hoy por hoy, no ve probable en el caso de bancos medianos españoles por su posicionamiento estratégico.
Un primer trimestre de transición en Sabadell
Los resultados del primer trimestre reflejan ese momento de transición. El beneficio neto cayó un 28% interanual, hasta 284 millones de euros, en un contexto marcado por menores márgenes y costes extraordinarios. Sin embargo, la entidad insiste en que este periodo marca un «suelo» en ingresos y que la evolución será creciente a lo largo del ejercicio. De hecho, el propio banco anticipa que los ingresos del negocio bancario mejorarán trimestre a trimestre durante 2026.
González-Bueno restó importancia a este retroceso, explicándolo por la caída de tipos de interés y el giro hacia carteras con mayor volumen de crédito, pero menor margen. En todo caso, desde Sabadell aseguran que están «contentos con el tipo de cartera» que gestionan. El banco mantiene el dinamismo comercial, con un crecimiento del crédito vivo del 5,6% interanual y de los recursos de clientes del 5,9%.
La venta de TSB impulsa el capital
Uno de los grandes hitos del ejercicio es la venta de TSB, que ya se ha completado y que permitirá aflorar valor para los accionistas. González-Bueno defiende la operación, porque se ha cerrado «a múltiplos de 10 veces beneficio» y que la entidad «lo ha vendido muy bien», destacando que Santander podrá desarrollar el negocio con mayor escala.
La operación generará una plusvalía relevante (superior a 300 millones de euros), lo que se traducirá en un dividendo extraordinario de 0,50 euros por acción.
Con estas cifras, el banco calcula que puede alcanzar en torno a 1.450 millones de euros de beneficio a cierre de año sin contar TSB, en línea con el objetivo de rentabilidad del 14,5%.
Último mensaje de González-Bueno
«Me voy extraordinariamente satisfecho». Con esa frase ha puesto punto y final el CEO de Banco Sabadell a su etapa al frente del banco, en una rueda de prensa que ha tenido un marcado tono de despedida. González-Bueno, que será relevado por Marc Armengol. César ha aprovechado, eso sí, para recordar que a su llegada, la entidad partía de una cotización mucho más baja y de un entorno especialmente complejo.
De cara al futuro, González-Bueno anticipa que el plan estratégico podrá «revisarse con la llegada del nuevo CEO», aunque no así «los objetivos financieros».

Respecto a la situación internacional, desde Sabadell restan importancia a riesgos externos como el conflicto en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, al considerar que España está relativamente protegida por su mix energético.
Con todo, Sabadell encara la segunda parte del ejercicio con una narrativa clara: un primer trimestre débil, pero transitorio, y una mejora progresiva apoyada en crecimiento del crédito, disciplina de costes y el impulso extraordinario de TSB.