Telefónica busca la conectividad satelital directa al móvil en España y Alemania
La conectividad D2D permitiría que los móviles se conecten directamente a satélites sin necesidad de antenas

Telefónica ha iniciado una colaboración con Satellite Connect Europe para analizar el despliegue de conectividad satelital direct-to-device (D2D) en Europa como complemento a sus redes móviles terrestres. El proyecto se centrará en evaluar aplicaciones para consumidores, empresas y servicios públicos en España y Alemania, con el objetivo de reforzar la cobertura y la resiliencia de las comunicaciones.
La iniciativa parte de la experiencia previa de Telefónica en soluciones de conectividad por satélite y busca estudiar nuevas tecnologías, modelos de integración y posibles casos de uso que respondan a futuras necesidades de banda ancha. El foco estará en cómo estas capacidades pueden integrarse de forma eficiente con las infraestructuras 4G y 5G ya desplegadas por la operadora.
Según ha explicado la compañía, la conectividad D2D permitiría que los dispositivos móviles se conecten directamente a satélites sin necesidad de antenas o equipos adicionales, ampliando así la cobertura en zonas rurales o de difícil acceso. Además, podría resultar clave en situaciones excepcionales en las que las redes terrestres sufran interrupciones, como desastres naturales o incidencias técnicas de gran alcance.
La colaboración contempla un análisis técnico detallado para garantizar que la experiencia del usuario siga estando gestionada por el operador, manteniendo estándares de calidad, seguridad y continuidad del servicio. Telefónica subraya que el satélite no sustituye a la red móvil tradicional, sino que actúa como una capa complementaria destinada a reforzarla.
Integración tecnológica y casos de uso
El trabajo conjunto se centrará en estudiar cómo las capacidades D2D pueden integrarse con las redes actuales sin alterar su funcionamiento. Esto implica analizar la interoperabilidad con las infraestructuras 4G y 5G, la gestión del tráfico y la optimización del espectro disponible.
Entre los posibles casos de uso se encuentran la mejora de la conectividad en áreas remotas, la garantía de comunicaciones críticas para servicios públicos y la continuidad operativa para empresas que desarrollan su actividad en entornos alejados de los núcleos urbanos. También se evaluará el potencial de esta tecnología para reforzar la cobertura en corredores logísticos, zonas marítimas o regiones con baja densidad de población.
Desde el punto de vista estratégico, la iniciativa encaja con la apuesta de la operadora por diversificar sus soluciones tecnológicas y anticiparse a las demandas de conectividad de los próximos años. La creciente digitalización de sectores como la industria, la energía o el transporte exige redes cada vez más robustas y con mayor capacidad de respuesta ante incidencias.
Andrea Folgueiras, Global CTIO de Telefónica, assegura que la exploración de estas tecnologías «permitirá profundizar en cómo la conectividad satelital puede complementar las redes móviles avanzadas y ayudar a satisfacer necesidades específicas en Europa». Por su parte, la dirección de Satellite Connect Europe destaca que la colaboración «supone un paso relevante en la implantación de servicios D2D en el mercado europeo».
Marco regulatorio y estrategia europea
Telefónica ha reiterado su apoyo al desarrollo de servicios satelitales alineados con los marcos regulatorios europeos y los requisitos de uso del espectro radioeléctrico. La compañía considera que «la evolución de la conectividad satelital debe producirse en coordinación con las autoridades y los distintos actores del sector» para garantizar un entorno competitivo y seguro.
En este contexto, la operadora continuará colaborando con los actores más relevantes para contribuir al debate sobre el futuro de la conectividad D2D en Europa. El despliegue de este tipo de soluciones plantea desafíos técnicos y regulatorios, especialmente en lo relativo a la gestión del espectro y la interoperabilidad entre redes terrestres y satelitales.
La iniciativa se enmarca además en los objetivos digitales europeos, que persiguen extender la conectividad de alta velocidad a todo el territorio y reforzar la autonomía tecnológica del continente. La combinación de infraestructuras terrestres y satelitales podría convertirse en una herramienta clave para reducir la brecha digital y mejorar la resiliencia de las comunicaciones ante crisis o contingencias.
Con este movimiento, Telefónica se suma a la tendencia de los grandes operadores internacionales que exploran soluciones híbridas para ampliar la cobertura y reforzar la continuidad del servicio. Aunque el proyecto se encuentra en fase de análisis, la compañía deja abierta la puerta a futuras decisiones en función de los resultados técnicos y regulatorios que se obtengan en esta etapa preliminar.