De los Mozos, CEO de Indra, acepta dimitir si le dan una indemnización millonaria
Escribano no tiene ninguna intención de ceder ante Belén Gualda y la SEPI

Indra celebra hoy su consejo de administración inmerso en las mayores turbulencias de su historia, con el foco puesto en el presidente, Ángel Escribano, y en su CEO, José Vicente de los Mozos. De hecho, fuentes conocedoras de las negociaciones aseguran a OKDIARIO que de los Mozos aceptará dimitir ya a cambio de una indemnización que rondaría los 3,2 millones de euros.
El consejo se celebra como una suerte de plebiscito del presidente, pero el foco hace tiempo que también giró hacia el consejero delegado. Si nada cambia a lo largo del día, Escribano superará ese plebiscito, pero desde el propio consejo explican que quien no lo hará es de los Mozos.
Se le ha ofrecido una salida de 3,2 millones, cantidad que correspondería al propio José Vicente de los Mozos por los servicios prestados estos años en la compañía de Defensa, pero el consejero delegado exige una prima mayor a cambio. De hecho, fuentes próximas al propio de los Mozos explican que está «cansado de la situación, y que más allá de todo lo ocurrido, no quiere que su presencia sea motivo de discusión», como ha venido ocurriendo «en los últimos días».
El consejo de Indra
La realidad es que viene un consejo movido. Ayer martes, fueron muchos los rumores que hablaban de que la salida de Ángel Escribano estaba próxima, y todavía se suceden hoy, al calor de los posibles cambios de opinión de los consejeros independientes. Además, Ángel Simón, a quien Moncloa y la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), ya no tiene ninguna vinculación con Criteria, por lo que sería el candidato ideal si Escribano sale.
Pero Escribano no tiene ninguna intención de ceder ante Belén Gualda y la SEPI, toda vez que además tratan de presionarle a través de la Oficina Económica de Moncloa y de comunicados a la CNMV. El presidente de Indra tiene claro que los fondos y los accionistas están de su lado, e incluso usaría una junta de accionistas extraordinaria para resistir a cualquier decisión contraria del consejo. Pero el consejo no está en eso.
«Al final van a ser todo fuegos de artificio», dice una fuente del propio consejo de administración con cierta desidia. «Se habla de que pasen muchas cosas, pero hay una situación clara de bloqueo, y no es fácil que nada suceda». Salvo la salida del CEO, de los Mozos, «que tiene sentido porque esté también cansado de todo esto, y su mandato está ya muy próximo a terminar de todas maneras».
Moncloa, la fusión y el bloqueo
El problema de todo esto es que, pase lo que pase, Moncloa ha quedado muy tocada. Preparó una operación de fusión con EM&E (la empresa de los Escribano) antes de que Ángel ocupara la presidencia, y de la mano de Manuel de la Rocha (oficina económica de Moncloa) convinieron después que Ángel podía ser también presidente de Indra. Todo cuadraba perfectamente porque les daba lo mismo lo que se pensara sobre la operación, puesto que, a fin de cuentas, se crearía un gigante de Defensa en España con mayoría accionarial de la SEPI.
Pero la operación se fue dilatando, los contratos de Defensa dispararon la valoración de EM&E y eso hacía que, de producirse la fusión, los propios Escribano tuvieran mayoría al apoyarse en el fondo Amber (de Joseph Ourghoulian). Entonces han sacado a pasear el «conflicto de interés» y la dignidad de la SEPI y de su máxima dirigente, Belén Gualda. Hay un problema donde no lo había, porque Moncloa pierde el control.
Ahora no hay ni operación ni salida de Escribano, y la pelea le está costando la reputación a Moncloa, a Manuel de la Rocha y a Pedro Sánchez. Los fondos de inversión se le han atragantado.
Quienes cuentan a OKDIARIO lo que está sucediendo explican, a su vez, que el «dia de hoy va a ser muy largo», y que probablemente «de los Mozos ha pedido más dinero para dilatar su salida», de manera que pueda comprobar primero si Ángel Escribano sigue resistiendo y, de ser así, aceptar la oferta e irse.