Las empresas españolas dedican más de 150 horas anuales a cumplir con Montoro

Montoro
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro (Foto: EFE).

Las empresas españolas necesitan 158 horas anuales para cumplir con el Ministerio de Hacienda, según datos de PWC. No obstante, España adelanta a países de la Unión Europea como Alemania (218 horas) o Italia (269) en cuanto a la simplificación del sistema tributario y el tiempo que dedica a llevar a cabo sus obligaciones fiscales.

Casi 160 horas al año son las que dedican las compañías a cumplir con las obligaciones de la Agencia Tributaria, según datos de PWC. Unos costes indirectos para con las empresas españolas que han ido amainando con el tiempo, de hecho, a pesar de la carga de tiempo, en una década se han reducido 139 horas.

Según el mismo documento, en 2016 dedicaban 298 horas, mientras que en la actualidad ascienden a 158 horas anuales. Una mejora considerable que, según Gestha, se ha ido consiguiendo gracias a la simplificación del sistema fiscal, así como las mejoras en la administración electrónica. Trámites que antes debían hacerse ‘in situ’ en las diversas delegaciones de Hacienda, ahora se pueden solventar a solo un click. Un hecho, explican los Técnicos de Hacienda, que ha “facilitado mucho las cosas” a las empresas y a los ciudadanos. Eso sí, reconocen que la “gestión se ha mejorado”, pero los recursos que se han destinado a ello “ha ido en detrimento de la inspección” fiscal.

Por su parte, Adolfo Jiménez, presidente de Asociación Española de Asesores Fiscales y Gestores Tributarios (Asefiget), cree que los datos de PWC “se quedan cortos en las horas que se dedican a tratar con la Administración Pública”. Es cierto, comenta que “me es complicado rebatirlo con datos, pero sé que no es cierto”. Es más, explica que, si un empresario atendiera todos los requerimientos de la Administración, “no se podría dedicar a desarrollar su negocio”. 

Para aliviar la carga de las obligaciones con Hacienda, Jiménez explica que “nos contratan a nosotros” y asegura que “el tiempo que dedicamos a nuestros clientes tiene un beneficiario: la Administración”.  Y razona su tesis: “Piensa, que antes todo se imprimía en papel y los funcionarios tenían que grabar todos los datos. Ahora se lo damos hecho y tienen tiempo incluso para fastidiarnos a nosotros”. Por ello, concluye, que “de antemano que no me lo creo, en 160 horas son muy pocas”.

De alguna manera, podríamos decir, las empresas (dependiendo de su tamaño) tiene un peso legislativo que cumplir para con Hacienda, mientras que países como Luxemburgo destina 55 horas anuales, Estonia 81 horas e Irlanda 82 horas.

Los aspectos que más tiempo anual requiere a las sociedades españolas son las cotizaciones a la Seguridad Social y los Impuestos sobre el Consumo (IVA). Por cierto, según datos de Eurostat, España es el tercer país que menos recauda por IVA de toda la Unión Europea (UE) solo por delante de Irlanda e Italia.

Las compañías se ‘entierran en papeleo’ y las reglas del juego han cambiado en materia tributaria desde el estallido de la crisis económica. Desde 2008, momento en el que el Gobierno del PSOE dio la voz de alarma de la llegada de la recesión, se han aprobado 35 leyes, reales decretos-ley y reales decretos que, según CEOE, han afectado al Impuesto de Sociedades (gravado en el 20%). Es más, los datos del REAF concluyen que este gravamen ha sufrido “198 impactos fiscales” desde 2008 y ha ido creciendo en los últimos diez años.

Primero, explica la patronal, fueron las modificaciones fiscales del Ejecutivo de José Luís Rodríguez Zapatero y a finales de 2016 el Gobierno de Mariano Rajoy presentó una nueva reforma fiscal que fue alumbrada por el llamado ‘Comité de Sabios’. Un hecho, dicen, que “provocó un quebradero de cabeza importante a los fiscalistas de las empresas”.

A pesar de todo, reconocen los autónomos y algunos los expertos en fiscalidad, las trabas administrativas se han ido reduciendo poco a poco, aunque aún se está en periodo de adaptación. La agrupación de autónomos ATA, señala que, efectivamente, “el papeleo en España es complicado y, por ello, la mayor parte de los autónomos tienen asesores fiscales y tributarios que les asesoran”. No obstante, explican, es un servicio que se puede “incluir como gasto deducible de la empresa con lo que no es una carga excesiva y, si tienes muy poca facturación, como ya se hace casi todo por internet no es tan complicado”.

Destacan también que ATA y el Ministerio de Función Pública tiene un convenio a través del cual “cada año presentamos y eliminamos trabas que facilitan la vida a los autónomos”. En definitiva, haciendo un cálculo y una comparativa deportiva (si me lo permiten), los fiscalistas de las empresas españolas podrían ver en esas 160 horas casi 107 partidos de fútbol.

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