El desplome de la industria y los servicios en EEUU lleva su actividad empresarial a mínimos de 10 meses
La actividad privada está en expansión, pero tras sufrir una desaceleración significativa

La actividad empresarial de Estados Unidos (EEUU) ha tocado mínimos de los últimos diez meses, según refleja el dato adelantado del índice PMI elaborado por S&P Global y Hamburg Commercial Bank (HCOB). No obstante, el sector privado norteamericano ha logrado mantenerse en expansión. El Índice de Gestores de Compras (PMI, por sus siglas en inglés) mide la situación macroeconómica en base a los datos aportados por los gestores de compras.
El PMI puntúa el contexto del sector privado de tal forma que, si el valor supera los 50 puntos, la actividad empresarial se encontraría en un estado de expansión y, si está por debajo, en contracción.
En este caso, el PMI de la nación norteamericana en febrero frenó desde los 53 puntos del mes anterior hasta los 52,3 puntos. Esto supone que la actividad empresarial de EEUU se encuentra en expansión, pero tras sufrir una desaceleración muy significativa.
De hecho, el informe de las entidades resalta que la actividad privada creció al ritmo más lento en diez meses, lo que apunta a una desaceleración del crecimiento económico del país. En concreto, el dinamismo se moderó tanto en la industria como en los servicios.
La actividad empresarial de EEUU
Por un lado, S&P ha defendido que el debilitamiento de la cartera de pedidos ante el retroceso de las exportaciones motiva esta evolución, aunque ha destacado que las dificultades meteorológicas en el país también han condicionado los datos.
Así, el empleo solo aumentó ligeramente debido a que las compañías norteamericanas se mostraron preocupadas por la atonía de las ventas y los altos costes operativos.
No obstante, los costes de los insumos volvieron a encarecerse «considerablemente» en febrero por el incremento de los precios de los proveedores, los aranceles y los salarios. Esto se tradujo en el mayor alza de los precios medios de venta al público desde el pasado mes de agosto.
Sin embargo, las expectativas empresariales para el año que viene alcanzaron su nivel más alto en poco más de un año y abonaron la posibilidad de que la desaceleración de febrero podría ser temporal.
«Las empresas sugieren que al menos parte de esta desaceleración podría ser temporal», ha afirmado el economista jefe del área de empresas de S&P Global Market Intelligence, Chris Williamson.
«La confianza sigue siendo moderada en general, ya que las empresas están preocupadas por el entorno político y el impacto de los aranceles, a los que se culpa una vez más del aumento generalizado de los precios. Esto afecta a la asequibilidad y limita el crecimiento de las ventas de muchas firmas», ha añadido.
Después, el PMI de servicios perdió cuatro décimas para quedarse en los 52,3 puntos, si bien el índice del sector industrial pasó de 55,2 enteros a 52,3 también, su peor marca en siete meses. Las lecturas de enero y febrero son congruentes con un crecimiento anualizado del 1,5%.