Condenado un hombre en Cádiz a 4 años por usar a su hijo de 3 para blanquear dinero de la droga
El padre registró a su hijo menor como comprador de un inmueble pagando 57.000 euros en efectivo
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha confirmado la condena impuesta por la Audiencia Provincial de Cádiz a un hombre que utilizó a su hijo de tres años para blanquear dinero procedente de la venta de drogas en El Puerto de Santa María. La sentencia establece una pena de cuatro años de prisión y una multa de 180.000 euros.
Según recoge la resolución, el acusado formaba parte de una red dedicada a la venta de drogas al por menor en El Puerto, en la que también participaron otras personas investigadas en un procedimiento diferente. Los hechos probados indican que, con los beneficios obtenidos de la venta de estupefacientes, el hombre no sólo se beneficiaba personalmente, sino que en febrero de 2019 acudió junto a su esposa a una notaría local para formalizar una escritura de donación de 65.000 euros a favor de su hijo de tres años, consciente de que el dinero tenía origen ilícito y con la intención de darle apariencia legal.
Posteriormente, el acusado repitió la estrategia al realizar la compra de un inmueble en El Puerto, pagando 57.000 euros en efectivo y registrando a su hijo como comprador, actuando él como representante legal del menor. De este modo, el dinero obtenido de manera ilegal se transformó en una propiedad a nombre del niño.
Blanqueo de capitales
La Audiencia Provincial consideró estos actos como blanqueo de capitales y anuló ambas escrituras notariales. La defensa del acusado recurrió ante el TSJA, alegando que no se había demostrado que el dinero proviniera de actividades delictivas, y asegurando que las inversiones realizadas procedían de fuentes legales, como premios de la ONCE y ventas de vehículos e inmuebles.
Sin embargo, el TSJA ha desestimado el recurso, respaldando que el acusado había obtenido ingresos significativos de su participación en el tráfico de drogas y que las donaciones y compras realizadas tenían la intención de ocultar la procedencia ilícita del dinero, dándole apariencia legal mediante la titularidad de su hijo menor de edad.