Los contadores de luz en España ya son inteligentes

Luz.
Luz.

El número de equipos con capacidad de telemedida y telegestión integrados en la red superó los 26,8 millones a finales de 2018, lo que representa el 99,14% de todos los contadores de luz con una potencia contratada igual o superior a 15 kilovatios (kW) instalados en España.

Así lo recoge el último informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sobre el proceso de sustitución de contadores analógicos por ‘inteligentes’, que permiten a los consumidores acceder a sus lecturas horarias de la luz que consumen.

A finales de 2014 solo el 35% de los contadores era digital, pero, a través de una normativa que estableció que las compañías podrían sustituir los contadores de forma gradual, en 2015 y 2016 se digitalizó un 35% adicional y en 2018, el 30% restante.

No obstante, en diciembre de 2017 se modificó la normativa, dando un margen a las empresas distribuidoras para que pudieran mantener hasta un máximo del 2% del total del parque de contadores sin sustituir, siempre que fuera por causas no imputables a la misma, un hecho que debía ser justificado y aprobado por la CNMC.

Las regiones con menor implementación de los nuevos contadores son Pontevedra y todas las provincias catalanas. En este último caso, Endesa, que es la empresa distribuidora de más peso en la región, argumenta que un "elevado" número de clientes se ha negado a sustituir los contadores.

El resto de motivos que alegan las empresas son accesos imposibilitados o deficiencias en la instalación, así como la peligrosidad de las instalaciones existentes.

Equipos más caros

Además del proceso de sustitución, la normativa establece que los distribuidores tienen la obligación de poner a disposición de los comercializadores la curva de consumo horario que sirve de base para la facturación de la energía en el mercado de cada consumidor.

Según recuerda el supervisor, los consumidores están pagando el coste del alquiler del contador, que es superior al de los antiguos equipos analógicos, y señala que se deberían reconocer a los distribuidores los costes de implementación de los sistemas de gestión y tratamiento de la información.

La CNMC advirtió hace unos meses que a los consumidores con contadores ‘inteligentes’ que no están integrados en red se les debería cobrar el precio del alquiler del equipo analógico.

Por ello, y aunque el grado de integración de los sistemas de telegestión es elevado, la CNMC considera necesario fijar un plazo máximo de tres meses desde que se sustituye el equipo hasta que se integra en los sistemas de telegestión.

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