Reto de la Financiación

¿Qué considerar al pedir una hipoteca?

Hipoteca
Foto: ISTOCK

Una vez aceptada la oferta por un local para llevar a cabo una actividad o una vivienda, empieza un largo periplo por distintas entidades financieras para encontrar aquélla que ofrece las mejores condiciones posibles. Para ello, es importante seguir los siguientes consejos:

  • Comparar entre distintas entidades: en un primer momento, lo más adecuado es dirigirse a la entidad donde se tiene la operativa diaria. En caso de haber cumplido siempre con las exigencias y haber demostrado unos ingresos considerables, es menos complicado poder negociar unas mejores condiciones. Igualmente, no debemos de quedarnos solamente con esta primera propuesta, sino que hay que acudir a otras entidades de la competencia y conocer sus ofertas. Es una forma, también, de tener un cierto poder de negociación gracias a la presentación de las condiciones de las entidades competidoras.
  • Dar una entrada lo más elevada posible: cuanto menor sea el importe por el cual una empresa o persona se hipoteque, mucho mejor. Hay que tener en cuenta que existen una serie de costes asociados a la formalización de una hipoteca que implican un crecimiento de entre un 10% y un 15% respecto el coste de compraventa. A ello, también, hay que sumarle los intereses a afrontar durante la vida del préstamo. Por lo tanto, cualquier reducción, por pequeña que sea, puede suponer un importante ahorro a medio y largo plazo.
  • Evitar plazos demasiado largos: para tener que afrontar una cuota mensual más reducida, hay empresas o particulares que prefieren alargar el plazo del préstamo. Ahora bien, como contrapartida, el hecho de tener que pagar durante más tiempo el préstamo también implica unos costes en forma de intereses mayores. Por lo tanto, hay que saber encontrar el equilibrio entre la capacidad de afrontar los pagos en el momento y no alargarlos demasiado.
  • Tener en cuenta costes de apertura y otros: no solamente debemos de fijarnos en el interés a afrontar por el préstamo, sino también en todos los costes relacionados con la formalización del préstamo hipotecario. En los últimos tiempos, sin embargo, están apareciendo sentencias que obligan a los bancos a hacerse cargo de ellas.
  • Contar como coste añadido los seguros exigidos: una de las exigencias en la constitución de un préstamo es la formalización de un seguro del hogar (o sobre el negocio) y de vida (en caso de los particulares). En algunos casos, las entidades aprovechan esta vinculación obligatoria para añadir unas primas superiores a las del mercado. Por ese motivo, hay que ser vigilantes al respecto y comparar la prima exigida con la de las aseguradoras.
  • Vigilar con la vinculación exigida: en caso que se exijan vinculaciones de productos o aspectos que no supongan ningún coste añadido (como trasladar los ingresos o una tarjeta de débito o crédito sin coste), no hay problema. Ahora bien, si también se piden otros puntos, entonces hay que ir con más cuidado y renegociar al respecto.
  • Evitar tasaciones del banco: las entidades financieras prefieren tasaciones importantes. Por ese motivo, en caso de realizar ellos la operación, puede que el valor resultante sea más elevado de lo normal. Ahora bien, es posible acudir a una tasadora externa y, de esta forma, conocer con más exactitud el valor real del inmueble.

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