Residencias de ancianos

Belarra se obceca en sacar adelante su plan contra las residencias de ancianos y presiona a las autonomías

Ione Belarra, ministra Derechos Sociales y Agenda 2030.
Ione Belarra, ministra Derechos Sociales y Agenda 2030.

La ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, se ha obcecado en sacar adelante su plan contra las residencias de ancianos. La también secretaria general de Podemos está presionando a las comunidades autónomas para que den luz verde a su nuevo modelo para la dependencia, a pesar de que el pasado 22 de mayo no recibió el visto bueno de la mitad de las autonomías en el Comité Territorial, según informan a OKDIARIO fuentes conocedoras de la situación.

Además, el pasado miércoles la ministra culpó en el Congreso de los Diputados a las patronales del sector de que las negociaciones entre el Gobierno y las autonomías para cerrar este acuerdo estén atascadas.

La Federación Empresarial de la Dependencia (FED) está indignada con las pretensiones de la ministra; así como con las declaraciones que hizo el pasado miércoles. «Son fruto de un profundo desconocimiento del sector» explica a este medio su presidente, Ignacio Fernández-Cid, que tacha de «inaceptables» las acusaciones de Belarra sobre que en las residencias «se maniata a personas» o que «esta sujeción se realiza mediante fórmulas químicas».

A la FED también le sorprenden las palabras de la ministra acerca de la masificación de los centros teniendo en cuenta que «no se le ha visto poner un pie en ninguno», dice Ferández-Cid. La patronal de la dependencia considera «absolutamente indignante que la ministra califique de lobby que sólo quiere hacer negocio a un sector que está al servicio de más del 75% de las personas dependientes de este país».

Plan de Belarra

El nuevo modelo de Belarra para el sector de la Dependencia plantea limitar las plazas en las residencias de ancianos a 120 en grandes ciudades, a 90 en poblaciones de densidad media y a 75 plazas en centros rurales. Según la FED, esto supondrá el cierre de 72.500 plazas, que representan el 18,8% del total y el 25% de las residencias privadas. «Van a tener que cerrar porque no van a tener viabilidad económica y por la imposibilidad manifiesta de cumplir lo que marca el proyecto», asegura su presidente.

A este cierre masivo, además, hay que sumar el déficit que ya presenta el sector de las residencias de ancianos y centros de día. Actualmente, hay una carencia de 75.000 plazas en España y la cifra seguirá incrementándose en los próximos años debido a que la población cada vez está más envejecida, según la FED.

Otro de los problemas que presenta el plan de Belarra es que va a suponer que el precio medio de estos centros se dispare un 50%. «Si este proyecto sale adelante tendríamos que subir nuestros precios un 50%. Tendrían que pasar de los 60 euros al día que cuestan ahora de media a los 90 euros. Esto supone que si actualmente el precio medio de una plaza es de 2.00o euros al mes -incluyendo el IVA-, pasaría a unos 3.000 euros mensuales», apunta Fernández-Cid.

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