Un político alemán propone «cancelar el Mundial» como medida de presión a Trump por Groenlandia

En Alemania proponen usar el Mundial como arma disuasora contra Estados Unidos y Donald Trump en sus intenciones con Groenlandia

Trump anuncia en Davos un acuerdo con la OTAN por Groenlandia y retira la amenaza de aranceles a países europeos

Mundial Trump Groenlandia
Jürgen Hardt y Donald Trump. (EFE)

A menos de cinco meses de que arranque la Copa del Mundo 2026 de Estados Unidos, México y Canadá, el fútbol internacional entra en una fase decisiva de preparación deportiva mientras el contexto político amenaza con colarse en la mayor cita del calendario. Los tres países ultiman los detalles para acoger un torneo histórico, con 48 selecciones participantes, pero el clima diplomático que rodea a Estados Unidos, con las tensiones generadas por Donald Trump con Groenlandia y Europa, puede generar un cisma histórico en el Mundial: un político alemán propone «cancelar el Mundial».

La administración estadounidense, encabezada por el presidente Donald Trump, atraviesa un momento especialmente convulso. A nivel interno, el país vive una situación de elevada tensión social marcada por las intensas redadas del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), con focos de especial preocupación en estados como Minnesota y los precedentes registrados en California.

En paralelo, la política exterior de Washington ha elevado el tono tras la reciente captura de Nicolás Maduro en Venezuela y, especialmente, por la firme intención de Trump de que Estados Unidos anexe Groenlandia, un territorio que pertenece a Dinamarca, alegando motivos de «seguridad nacional».

Es ahí donde entra Europa, en concreto Alemania y uno de sus políticos, Jürgen Hardt, miembro destacado de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), que propone usar el Mundial de fútbol como un elemento de presión hacia Donald Trump y Estados Unidos para con Groenlandia. El político, del principal partido de la coalición que gobierna en Alemania y al que pertenece el canciller Friedrich Merz, propone una medida contundente: un boicot al Mundial 2026 que se celebrará en el país estadounidense, México y Canadá.

Hardt realizó estas declaraciones en una entrevista concedida al diario Bild, donde dejó claro que la retirada de Alemania del Mundial sería una opción de presión válida. «Cancelar el torneo solo se consideraría como último recurso para que Trump recapacite sobre Groenlandia», afirmó el dirigente alemán, subrayando que se trataría de una herramienta de presión política en un escenario de máxima tensión. El político germano también destacó que la Copa del Mundo es un evento de enorme importancia para el presidente estadounidense, un factor que, en su opinión, podría resultar decisivo para forzar un cambio de actitud.

En otro momento de sus declaraciones, Hardt se mostró más conciliador respecto a una posible solución diplomática al conflicto. «Tenemos confianza en que alcanzaremos un entendimiento común en materia de seguridad dentro de la OTAN con respecto a la cuestión de Groenlandia», señaló, apuntando a la Alianza Atlántica como el marco adecuado para resolver las discrepancias entre aliados.

La propuesta ha generado reacciones diversas dentro del propio Gobierno alemán. Christiane Schenderlein, ministra de Deportes, expresó públicamente sus reservas ante la idea de un boicot, recordando que una decisión de ese calibre no depende únicamente del poder político. Según subrayó, cualquier medida relacionada con la participación de Alemania en el Mundial corresponde a la Federación Alemana de Fútbol (DFB) y a la FIFA, organismos responsables de la gestión deportiva del torneo.

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