Messi destapa la controvertida orden que daba Guardiola cuando ganaban partidos por 4-0
El argentino recordó qué mensaje les mandaba cuando goleaban en los partidos del Barcelona
Comentó las dificultades que tuvo en sus inicios en el conjunto culé
Laporta admite que no se habla con Messi: «No quiso saludarme, la relación está perjudicada»
Leo Messi recuerda su etapa en el FC Barcelona como la más bonita de su vida. Más de dos décadas en el club le hicieron tener historias que guarda con cariño, y la más gloriosa de todas fue cuando Pep Guardiola era su entrenador. Juntos demostraron ser una pareja que aterrizó en Europa, donde lo ganaron todo en los cuatro años que coincidieron.
En una época abrupta en la que rivalizaron con el Real Madrid de José Mourinho, el argentino se deshizo de elogios con la filosofía que le transmitió en los momentos más tensos de los Clásicos: «Nos enseñó que debíamos respetar siempre al rival». Aun así, reconoció que con el paso de los años se ha convertido en una persona «más relajada que se suelta más» tras quitarse la presión que suponía jugar en el Barça. Apenas aparecía en rueda de prensa y Messi explicó que no era el ambiente donde le gustaba hablar: «Yo no soy de hablar mucho. Últimamente hablé mucho más de lo que lo hice durante toda mi carrera. No me gusta mucho esto y sobre todo el ‘aparecer’ después», añadió.
Sin embargo, el hecho de estar siempre en los focos le impidió disfrutar de la otra parte de la vida: «Tuve mucha suerte de ganar muchas cosas, pero no le di el valor real que eso tiene…estás pensando en ganar lo siguiente. Ahora las disfruto de otra manera, hoy valoro mucho más el día a día, dándole valor a lo que conseguí», comentó.
Con Guardiola fue con quien demostró tener más sintonía. Explotó su mejor talento y juntos consiguieron el histórico Sextete. Sin embargo, los partidos en los que goleaban admitió que no se contenía por muchos goles que metiera el Barcelona: «Intentaba ser respetuoso. Íbamos 4-0 a los 20 minutos y Guardiola siempre nos decía ‘la mejor manera de respetar al rival es seguir metiendo más goles’», admitió.
Sobre sus primeros años en can Barça, Leo Messi admitió que no fue nada fácil para él y su familia marcharse de Rosario: «Fue muy jodido el primer año porque los primeros seis meses no pude jugar. En el primer partido me lesioné y estuve otros tres meses más parado.Al segundo año fue mejor todo y ya estaba casi entrenando con el segundo equipo. Fue todo muy rápido. Me quedo con el día de mi debut con la primera plantilla. Al final lo normalizas sin disfrutar que cada cosa merece su disfrute», zanjó.