El Atlético da carpetazo a la Liga
Los rojiblancos vuelven a mostrar su versión tediosa y atascada
Sucede tres días después y ante el mismo rival al que los colchoneros cuajaron su mejor partido de la temporada
Los cambios de look tienen eso, que su impactos es efímeros. Sorpresivos en la primera toma de contacto y normalizados a medida que avanza el tiempo. El Atlético, que hace tres días tocó si fuera la orquesta filarmónica de Viena, desafinó en su segunda actuación. Lo que comenzó como una reproducción del acto de la cartuja con un inicio vigoroso, desembocó, de nuevo, en falta de contundencia, malas decisiones y atasco. El Betis aprendió de lo ocurrido tres días días atrás y consigue, gol de Antony mediante, ganar (0-1) un partido liguero en el Metropolitano, lo que nadie había conseguido hasta ahora.
¿Cuál es la verdadera versión del Atlético? ¿Influye la competición? Las incógnitas carecen de respuesta, pero la realidad cae como una losa sobre el equipo de Simeone. El año apenas acaba de arrancar la primera hoja del calendario y la Liga ya se convierte en una sala de experimentos para Simeone. Un laboratorio en el que hacer probaturas porque no le va a alcanzar para pelear el campeonato ni con alineación de astros incluida, pero, sobre el papel, no sufrirá para clasificar a Champions. Todo a la Copa del Rey y si queda algo a la Liga de Campeones, esa es lo que le queda a la temporada rojiblanca con cuatro meses de competición por delante.
De primeras, el Atlético saltó como si la película del Metropolitano fuera la segunda parte de la de La Cartuja. Monopolizaron la posesión, empujaron a un Betis que achicó aguas como pudo. Lookman seguía buscando hacer diabluras por el costado, Llorente atacaba al espacio y Mendoza tejiendo. Buena pinta tiene el chaval, tal vez esa sea la única conclusión positiva para los rojiblancos. Giménez dio forma al ímpetu inicial de su equipo con un cabezazo que rozó la red. Todo en tres minutos. La grada mostraba su beneplácito. Se prodigó Bakambu en dos contragolpes prácticamente seguidos, el primero por erro en la marca de Giménez y el segundo por error en el pase de Mendoza, para que el Betis se sacudiera la mala puesta en escena de hace tres días.
Rara vez hay dos días iguales, ni siquiera aunque la climatología sea idéntica. Aguantó el Betis y fue creciendo a través de Fidalgo. Explosión tardía la suya, le llega la oportunidad en La Liga a los 28 años, aunque a tiempo. Dirigió el paso al frente verdiblanco con jerarquía, como si llevara toda la vida jugando con sus actuales compañeros. Y tras los avisos de Bakambu, Antony mordió. Recibió, se giró, armó el disparo y batió a Oblak. Todo sin apenas oposición, sin que Rugerri, amonestado ya en ese entonces, encimara.
El Betis respondió a la manita del Atlético hace tres días con un puñetazo directo al mentón. En ese momento se agudizó la baja de Barrios. Le va a echar de menos su equipo este mes. No así a Julián Álvarez, al que comienza a echarle de más. El argentino, en su línea, volvió pasar de puntillas sobre el terreno de juego y de nuevo fue sustituido al descanso. Solo 45 minutos de juego. Todo después de que su equipo se exhibiera… Sin él sobre el campo. Se ausentó por indisposición, como Pubill este domingo, dicho sea de paso. Qué drama.
Con Julián se quedaron en el vestuario Almada y Ruggeri. Luego Lookman y Mendoza. Simeone agotó sus cambios y todavía quedaba más de media hora de partido. Sean bienvenidos a la ansiedad. La sufrió el Atlético durante la segunda parte, ahogándose entre conducciones sin rumbo y pases horizontales sin fondo, como si fuera un partido de tenis. Se aferraron los de Simeone al juego aéreo. Sorloth lo rozó y Griezmann marcó, pero ligeramente en fuera de juego. Ahí se apagaron y dieron carpetazo a la Liga. El cambio de look duró unos días.