Andre Alonso, experto en plantas: «Cuando riegues tu planta tienes que inundarla, el agua debe llegar a la raíz»
El riego es una de las tareas más determinantes en el mantenimiento de plantas domésticas. Sin embargo, también es una de las más propensas a fallos por exceso de regado o por la aplicación de consejos generalizados. Cuando riegues tu planta, siempre ten en cuenta que los trucos de jardinería no siempre aplican de la misma forma para todas las plantas.
En este marco, André Alonso, divulgador español especializado en jardinería, ha abordado este asunto desde una perspectiva técnica, alejándose de trucos caseros y creencias extendidas. Una de las premisas de este experto pone sobre la mesa una técnica para resolver problemas de hidratación que no se corrigen con riegos frecuentes y escasos.
Cuando riegues tu planta, el agua debe alcanzar las raíces: la palabra del experto
El primer punto que subraya André Alonso es que el objetivo del riego no es humedecer la superficie del sustrato, sino conseguir que el agua llegue a las raíces. Cuando riegues tu planta con poca cantidad, la humedad se concentra en zonas superficiales y se evapora con rapidez. Esto provoca un falso efecto de riego que no cumple su función principal.
Según explica el experto en uno de sus últimos videos de TikTok, el riego abundante y puntual permite una hidratación real del cepellón, siempre que el sustrato y el drenaje sean adecuados. Esta práctica no implica mantener la maceta encharcada, sino asegurar que el agua atraviesa todo el volumen de tierra y después se elimina el exceso.
Uno de los motivos por los que el riego superficial falla es la hidrofobia del sustrato. Cuando la tierra se seca en exceso, pierde capacidad de absorción y el agua tiende a deslizarse por los laterales de la maceta. En estos casos, aunque se riegue con frecuencia, las raíces permanecen secas.
Inundar la maceta de forma controlada obliga al sustrato a rehidratarse de manera homogénea. Esta técnica resulta especialmente útil en plantas que han pasado periodos prolongados sin riego o en ambientes con calefacción intensa durante el invierno.
¿Cómo sabemos si nuestras plantas tienen exceso de riego o falta de agua?
Otro aspecto clave que destaca André Alonso es la dificultad para diferenciar entre exceso de riego y falta de agua. Ambos problemas presentan síntomas similares, como hojas amarillas o caídas. Por ese motivo, es recomendable que riegues tu planta solo después de comprobar el estado de las raíces.
A continuación, una breve guía para denotar qué es lo que le ocurre a tu planta:
- Raíces secas y claras: indican deshidratación y permiten aplicar un riego profundo.
- Raíces blandas u oscuras: evidencian pudrición y descartan cualquier inundación.
Cómo aplicar la técnica de inundación de forma correcta a tus plantas
La técnica recomendada por el divulgador no consiste en dejar la planta sumergida de manera indefinida. El proceso debe seguir una serie de pasos concretos:
- Colocar la maceta en un recipiente con agua hasta cubrir la mitad o dos tercios de su altura.
- Mantenerla así entre 15 y 30 minutos, hasta que la superficie del sustrato esté húmeda.
- Retirar la maceta y dejar escurrir completamente el exceso de agua antes de devolverla a su cubremacetas.
El propio Alonso insiste en que un buen sustrato y un drenaje correcto evitan la pudrición de raíces. Por último, recuerda que cuando riegues tu planta siguiendo este método, el agua no debe quedar retenida en el fondo.