Jardinería

André Alonso, experto en plantas: «A los cactus de Navidad no les gustan nada los cambios de temperatura bruscos»

Cactus de Navidad
Cactus de Navidad en maceta. Foto: Pexels.

La popularidad del cactus de Navidad creció notablemente en los últimos años, impulsado por su aspecto ornamental y su asociación con el invierno. A pesar de su fama, no siempre se tienen en cuenta sus necesidades reales, lo que provoca errores frecuentes en su mantenimiento dentro de casa o en espacios exteriores.

Frente a esa situación, surgen especialistas en botánica aplicada al hogar que dan a conocer datos claves de estas plantas. Entre ellos, André Alonso ha compartido información útil basada en criterios biológicos que permiten entender mejor cómo responde la planta a la luz, al agua y, especialmente, a la temperatura.

André Alonso y su visión sobre el cuidado del cactus de Navidad

André Alonso, conocido en el entorno digital como «La Reina Plantil», se ha posicionado como una referencia en el ámbito de la botánica doméstica. Su trabajo se centra en explicar el cuidado de plantas de interior desde una perspectiva técnica, alejada de soluciones rápidas.

En el caso del cactus de Navidad, ha señalado un aspecto fundamental: «A los cactus de Navidad no les gustan nada los cambios de temperatura bruscos».

Esta afirmación resume uno de los errores más habituales en el cultivo de esta planta. Aunque se asocia al grupo de los cactus, su origen tropical hace que el cactus de Navidad sea sensible a variaciones térmicas repentinas, tanto en interiores como en exteriores.

Alonso subraya que la estabilidad ambiental influye directamente en el color de los segmentos y en la formación de los botones florales.

Diferencias entre el cactus de Navidad y otras plantas navideñas

El cactus de Navidad suele confundirse con otras especies propias de estas fechas, como la poinsettia o Flor de Pascua. Sin embargo, André Alonso aclara en su canal de TikTok una diferencia muy relevante relacionada con la convivencia con animales domésticos. Mientras la poinsettia resulta tóxica por su látex irritante, el cactus de Navidad no presenta toxicidad conocida.

Más allá de este aspecto, el cactus de Navidad requiere un manejo distinto. Necesita poca agua, pero no tolera la sequedad extrema prolongada.

Además, demanda mucha luz indirecta para iniciar la formación de los botones que darán lugar a la floración. Cuando las condiciones son adecuadas, las hojas muestran un tono uniforme; en situaciones de estrés hídrico o térmico, el color se altera, señal de que la planta no está cómoda.

Condiciones ideales de luz, riego y temperatura para el cactus de Navidad

El cactus de Navidad se desarrolla mejor con luz indirecta brillante. La exposición directa al sol puede provocar quemaduras en los segmentos, por lo que se recomienda situarlo cerca de ventanas orientadas al norte o al este.

En zonas mediterráneas, como Barcelona, puede mantenerse en exterior siempre que no haya cambios bruscos de temperatura.

En cuanto al riego, el sustrato debe mantenerse ligeramente húmedo, evitando el encharcamiento. Es aconsejable regar cuando el primer centímetro de tierra esté seco y utilizar agua sin cal.

La humedad ambiental también juega un papel importante: ambientes secos afectan negativamente al cactus de Navidad, por lo que la pulverización de hojas, sin mojar las flores, ayuda a mantener el equilibrio.

La temperatura ideal en interiores oscila entre 12 °C y 18 °C, un rango que favorece tanto el crecimiento como la futura floración. Las corrientes de aire caliente o frío suponen uno de los principales factores de estrés.

Floración y cuidados posteriores de este cactus

Tras la floración, el cactus de Navidad entra en una fase de reposo. En este periodo conviene reducir el riego durante aproximadamente un mes, hasta que aparezcan nuevos brotes. También es el momento adecuado para retirar las flores marchitas y realizar una poda ligera si se busca una estructura más compacta.

El trasplante solo resulta necesario cuando el sustrato está muy degradado o la planta ha crecido en exceso, y debe hacerse en primavera.

Para estimular la floración en la siguiente temporada, el cactus de Navidad necesita un proceso de estrés controlado entre seis y ocho semanas antes del periodo habitual de floración, basado en dos factores:

  • Oscuridad total durante 12 a 14 horas diarias.
  • Temperaturas nocturnas frescas, entre 7 °C y 13 °C.

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