Jardinería

Adrián De La Torre, experto en plantas: «Para regar la dracaena en casa, jamás hay que ponerle un plato debajo»

Dracaena
Dracaena en maceta. Foto: Pexels.
  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

La dracaena se ha consolidado como una opción frecuente en decoración de interiores debido a su resistencia y a su capacidad para convivir con diferentes niveles de luz. A pesar de su popularidad, su cuidado sigue generando dudas relacionadas con el riego, la ubicación o el mantenimiento de sus hojas, claves para evitar problemas habituales como el amarilleo.

Gracias a las recomendaciones de Adrián De La Torre, profesional vinculado al diseño floral contemporáneo, la mayoría de esas dudas quedaron despejadas. Sus consejos, difundidos a través de plataformas como TikTok e Instagram, aportan una visión práctica sobre cómo gestionar esta planta en interiores sin recurrir a rutinas complejas ni a intervenciones innecesarias.

¿Por qué es un error colocar un plato bajo la maceta de la dracaena?

Uno de los puntos más insistentes que señala Adrían de la Torre en uno de sus últimos videos de TikTok, está relacionado con el riego de la dracaena. Esta planta tolera mejor la falta puntual de agua que el exceso. Por ello, resulta fundamental dejar secar completamente el sustrato antes de volver a regar.

El método más adecuado es el riego por inmersión, que consiste en empapar el sustrato y permitir que la maceta drene todo el exceso de agua. En este proceso, el uso de un plato debajo se convierte en un error frecuente.

El agua acumulada provoca encharcamiento, favorece la pudrición de las raíces y termina afectando al tronco. En palabras del experto, «lo que interesa es un sustrato húmedo, no empapado». Algunos signos de un riego inadecuado en la dracaena son:

  • Hojas amarillas y blandas, asociadas al exceso de agua.
  • Tronco reblandecido, indicio de daño radicular.
  • Crecimiento detenido, especialmente en épocas frías si el sustrato permanece húmedo.

¿Qué hay que tener en cuenta al cultivar esta planta de interior?

La dracaena, especialmente variedades como la dracaena marginata, destaca por su capacidad de adaptación a espacios interiores. Según explica Adrián De La Torre, se trata de una planta que puede convivir tanto en estancias muy luminosas como en zonas con luz limitada, siempre que se evite la exposición directa al sol.

La radiación solar directa provoca quemaduras visibles en las hojas, algo habitual cuando se coloca cerca de ventanas orientadas al sur sin protección.

Otro de los factores que explican su presencia en estudios, oficinas y viviendas es su crecimiento controlado y su porte vertical. La dracaena desarrolla un tronco fino del que van cayendo las hojas más antiguas a medida que surgen nuevos brotes superiores.

Este proceso es natural y no indica un problema de salud, siempre que el resto de la planta mantenga un aspecto firme y sin manchas.

¿Cuál es la luz, temperatura y humedad que la dracaena necesita?

La dracaena necesita luz indirecta brillante para desarrollarse de forma equilibrada. Puede situarse cerca de una ventana, siempre que no reciba sol directo, o en estancias con menor iluminación como baños interiores. Esta flexibilidad explica su uso habitual como planta ornamental en distintos ambientes.

En cuanto a la temperatura, la dracaena se mantiene estable en rangos comprendidos entre los 18 y los 26 grados. Por debajo de los 15 grados, su crecimiento se ralentiza de forma notable y aumenta el riesgo de deterioro.

Las corrientes de aire frío y los cambios bruscos también afectan negativamente a su evolución.

La humedad ambiental es otro aspecto relevante. Cuando el ambiente es seco, las puntas de las hojas tienden a volverse marrones. Para evitarlo, se recomienda pulverizar agua dos o tres veces por semana, especialmente durante los meses de verano o en viviendas con calefacción constante.

Abono, mantenimiento y señales de alerta en la dracaena

Durante la primavera y el verano, la dracaena entra en su fase de crecimiento activo. En este periodo, un abonado mensual con fertilizante para plantas de hoja verde contribuye a mantener el color y la estructura de las hojas. El sustrato debe ser ligero y con buen drenaje, preferiblemente a base de turba.

El mantenimiento general incluye la retirada de hojas secas o dañadas y la vigilancia frente a plagas como cochinillas, pulgones o araña roja. La aparición de manchas amarillas o marrones en las hojas suele estar relacionada con exceso de riego, calor elevado o iluminación inadecuada.

Por último, y como dato curioso, además de su función ornamental, la dracaena ha sido señalada en estudios de la NASA como una de las especies capaces de contribuir a la mejora de la calidad del aire interior.

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