Después de cambiar los estilismos elegantes por otros mucho más livianos, la Familia Real continúa su ruta por Asturias. Tras presidir los Premios Princesa de Asturias, los Reyes y sus hijas han puesto rumbo a Llanes para entregar el Premio al Pueblo Ejemplar 2026 a la Cofradía de Pescadores de Santa Ana. Una jornada en la que la moda también ha tenido su protagonismo, con la Reina Letizia dejando atrás el vestido negro de la víspera y la princesa Leonor y la infanta Sofía apostando por conjuntos cómodos y fáciles de copiar en el día a día.
Frente al puerto de Caleta de Vélez, Chinchín Puerto convierte la tradición pesquera en una experiencia gastronómica donde el producto, el respeto por el mar y la historia de toda una familia son los verdaderos protagonistas.
Paloma Rocasolano, madre de la Reina Letizia y abuela de la princesa Leonor y la infanta Sofía, se ha convertido en una presencia habitual en los Premios Princesa de Asturias, que se celebran cada año en Oviedo. Desde 2004, ha acudido a la ceremonia prácticamente en todas sus ediciones, con la excepción de 2020 por la pandemia. A diferencia de la reina Sofía, suele seguir el acto desde una butaca en la platea, cerca del paso de la Familia Real. Desde allí ha protagonizado gestos de complicidad con sus nietas que reflejan la estrecha relación que mantiene con ellas. Su asistencia representa un apoyo familiar discreto y constante a Leonor en su camino como futura Reina.