Muere Robert Duvall, el inolvidable ‘consigliere’ de ‘El padrino’, a los 95 años

Su icónica frase "Me encanta el olor del napalm por la mañana" en 'Apocalypse Now' se convirtió en un referente cultural

Ganó el Óscar al mejor actor por 'Gracias y favores' (1983)

Robert Duvall muere
Robert Duvall. (Getty)
María Ruiz
  • María Ruiz
  • Portadista. Especialista en 'breaking news' y noticias de nacional e internacional. Nací al periodismo en Abc, ayudé a fundar La Razón y viví en Las Provincias.

El magnífico Robert Duvall,  uno de los actores más venerados y versátiles de la historia del cine, conocido por su excelente papel de consigliere (consejero) en El padrino, ha muerto este lunes a los 95 años en su casa de Middleburg (Virginia).

Robert Duvall estuvo nominado al Oscar en cinco ocasiones, pero solo ganó uno, en 1984, por Gracias y favores, donde encarnó a un cantante country alcohólico en busca de redención, y acumuló siete nominaciones en total. También brilló en Apocalypse now (1979), Paloma solitaria (1989), Camino al cielo (1997) y El gran Santini (1979), demostrando una capacidad única para dar vida a personajes complejos, duros por fuera pero profundamente humanos.

Su esposa, la argentina Luciana Pedraza, ha sido quien ha confirmado la noticia con un emotivo mensaje en la cuenta oficial de Facebook del actor: «Ayer nos despedimos de mi amado esposo, amigo querido y uno de los más grandes actores de nuestro tiempo. Bob falleció pacíficamente en casa, rodeado de amor y consuelo».

Nacido el 5 de enero de 1931 en San Diego, California, Duvall tuvo una carrera legendaria que abarcó más de siete décadas. Debutó en los años 60 con papeles secundarios notables, como el Boo Radley de Matar a un ruiseñor (1962), pero alcanzó la inmortalidad con su interpretación de Tom Hagen, el consigliere leal de la familia Corleone, en El Padrino 1972) y su secuela.

Anécdotas del rodaje de ‘El padrino’

El rodaje de El Padrino, caótico y genial, consolidó su reputación como actor versátil  y marcó un punto de inflexión en la carrera de Robert Duvall.  Aunque el proyecto estuvo lleno de tensiones —Francis Ford Coppola sufrió constantes amenazas de despido por parte de Paramount y rodó bajo presión extrema—, Duvall recordó que el set se convirtió en un ambiente familiar y distendido entre tomas.

Robert Duvall con Marlon Brando y Francis Ford Coppola durante el rodaje de ‘El Padrino’.

Robert Duvall fue una de las primeras elecciones de Coppola para el papel de consejero, gracias a la recomendación de su amigo James Caan, que interpretó a Sonny Corleone en la película. El actor describió a Tom Hagen como un «outsider dentro», un irlandés adoptado que debía mantener una distancia emocional para no sobrepasar límites. Esta sutileza la capturó con precisión: tranquilo, calculador y leal, siempre un paso por detrás de los hermanos Corleone.

Entre las anécdotas divertidas que Duvall contó sobre el rodaje, destaca cómo Marlon Brando (Don Vito) llegaba con líneas escritas en tarjetas colgadas en árboles o pegadas en invitaciones de boda durante la escena del jardín con Pacino.

En una ocasión, Duvall sostuvo las notas para que Brando las leyera. El ambiente era travieso: cuenta que Brando y Caan se hacían bromas constantes, como competencias de mooning (mostrar el trasero) desde los coches, o Brando apareciendo inesperadamente en el hotel de Duvall con sándwiches y vino para charlar como «gente real» antes de actuar.

Duvall declaró que sintió desde un tercio del rodaje que estaban creando algo especial, una obra maestra de familia, poder y tragedia. «Era Coppola: su visión, su casting y su dirección lo hicieron todo», dijo años después.

 ‘Apocalypse now’ y su frase icónica del napalm

Otro papel inolvidable de Duvall fue su teniente coronel Kilgore en Apocalypse Now (1979), también de Coppola, con la icónica frase «Me encanta el olor del napalm por la mañana», se convirtió en un referente cultural.

Robert Duvall en ‘Apocalipse now’.

Su personaje de Bill Kilgore en Apocalypse Now es uno de los más icónicos y surrealistas del cine. Como comandante de helicópteros de asalto, Kilgore es un oficial fanático del surf y absurdamente optimista en medio del horror de Vietnam. Su entrada legendaria —atacando una aldea al ritmo de La cabalgata de las Valquirias y la frase inmortal de «me encanta el olor del napalm por la mañana», dan una idea de la mezcla de locura, machismo y desconexión total de la realidad del personaje. Duvall aportó en la película un humor negro que convirtió a Kilgore en un símbolo del absurdo bélico.

Coppola le dio libertad para improvisar, y el actor creó un personaje inolvidable: un hombre que ve la guerra como una aventura deportiva, surfista en playas minadas y amante del caos.

Duvall, apasionado bailarín de tangos

Como curiosidad, es de destacar que Robert Duvall era un apasionado bailarín de tango argentino, y que era conocido por frecuentar milongas en Buenos Aires desde los años 80. Duvall, quien incluso escribió, dirigió y protagonizó la película Assassination Tango (2003) basada en esta afición, practicaba el estilo de tango salón y compartía su amor por la danza con su esposa argentina, Luciana Pedraza.

La familia del actor ha pedido que no se realice un funeral formal y sugiere honrarlo viendo una buena película, compartiendo historias con amigos o disfrutando un paseo por el campo, tal como él amaba. Con su partida se cierra un capítulo esencial del cine estadounidense.

 

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