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Tenerife rompe la baraja: pone en marcha un dique flotante de 240 metros que levanta barcos de 22.000 toneladas en 2 horas

Dique fotante Hidramar Ultra en Tenerife. Foto: Tenerife Shipyards
Dique fotante Hidramar Ultra en Tenerife. Foto: Tenerife Shipyards
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

El dique flotante Hidramar Ultra en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife tendrá una capacidad sin precedentes que hasta ahora resultaba inexistente en la región. Esta infraestructura permite que el puerto tinerfeño compita directamente en el circuito internacional de reparación de buques de gran calado.

Con una planificación estratégica de más de diez años, su llegada a Tenerife no solo implica una mejora en las instalaciones portuarias, sino que garantiza la posibilidad de realizar trabajos de mantenimiento complejos en aguas canarias.

Gracias a este avance, los armadores de la industria marítima en el archipiélago canario ya no necesitan desviar sus rutas hacia otros continentes para efectuar reparaciones en seco, lo que supone un ahorro de costes operativos y tiempos de inactividad para las flotas que cruzan el Atlántico Medio.

Un dique flotante de 240 metros para barcos de 22.000 toneladas

En Tenerife, el Hidramar Ultra cuenta con un sistema dotado de ocho bombas centrífugas redundantes, que permite elevar barcos de hasta 22.000 toneladas en un tiempo récord de apenas 2 horas. Esta velocidad en la operación de izado se traduce en una predictibilidad operativa muy valorada por las empresas navieras. Al controlar en tiempo real la estabilidad y las cargas estructurales, el personal técnico asegura una intervención segura y extremadamente ágil.

Esta plataforma cuenta con unas dimensiones internas libres de 240 metros de largo por 39 metros de ancho entre sus muros. Tal envergadura habilita, por primera vez en la zona, el varado de buques de clase Panamax.

Según los datos facilitados por Tenerife Shipyards, la infraestructura viene a cubrir un hueco histórico en las rutas que conectan cuatro continentes, donde la ausencia de diques modernos obligaba a las embarcaciones a buscar alternativas a mayor distancia.

Un cambio para Canarias

La puesta en servicio de esta unidad transforma el mercado laboral local. La construcción y puesta a punto del activo ha involucrado a más de 600 profesionales, y se estima que su actividad diaria genere unos 700 puestos de trabajo directos.

Al integrarse en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, la plataforma se beneficia de aguas profundas y protegidas, condiciones idóneas para las tareas de mantenimiento de la industria del gas y el petróleo.

El proyecto, desarrollado por el grupo familiar español Hidramar, se alinea con las nuevas normativas de descarbonización de la flota y eficiencia energética. El centro se especializa ahora en:

  • Renovación de estructuras de acero y trabajos mecánicos.
  • Mantenimiento de sistemas de propulsión y líneas de ejes.
  • Actualización de sistemas de automatización y potencia eléctrica.
  • Ingeniería de intervención a flote para reducir el tiempo fuera de servicio.

Una travesía de 10.000 millas desde Asia

El trayecto para traer esta pieza de ingeniería hasta el archipiélago supuso un reto logístico de primer nivel. El dique navegó más de 10.000 millas desde Shanghái, un viaje que obligó a cruzar puntos geográficos críticos como el Estrecho de Malaca, el Mar Rojo y el Canal de Suez. La complejidad de la travesía estuvo marcada por tensiones geopolíticas y requirió una seguridad extrema durante semanas.

Tal y como recoge el medio Diario de Avisos, el logro posiciona a la isla como un nodo estratégico frente a una competencia internacional que, en muchos casos, cuenta con infraestructuras que superan los 30 años de antigüedad.

El enfoque de la compañía se basa en una estrategia denominada Pit Stop, cuyo objetivo es minimizar la estancia del barco en el astillero mediante un control total de la calidad y la seguridad en procesos ejecutados íntegramente de forma interna.

Con esta incorporación, la planta de reparaciones de la isla se sitúa a la vanguardia de África Occidental y el entorno europeo. Además, el dique flotante tendrá disponibilidad 24/7 y la capacidad de respuesta inmediata ante emergencias técnicas.

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