Cada vez más conductores están envolviendo las llaves del coche en papel de aluminio y la razón tiene mucho que ver con los robos silenciosos
Muchos conductores ya envuelven las llaves del coche en papel de aluminio para evitar robos silenciosos
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Si tienes coche probablemente hagas lo que muchos otros conductores al llegar a casa, es decir, dejar las llaves sobre el mueble de la entrada sin más. Sin embargo el problema es que ese gesto tan cotidiano se ha convertido también en una oportunidad perfecta para los ladrones especializados en robos silenciosos, que pocos lo saben pero es un tipo de delito que cada vez preocupa más a policías, aseguradoras y expertos en seguridad. De ahí que haya surgido un truco que consiste en envolver las llaves del coche en papel de aluminio, pero ¿de qué sirve hacer esto exactamente?.
Puede que suene exagerado o incluso un poco extraño, pero la realidad es que detrás de este truco casero existe una explicación técnica muy concreta relacionada con los sistemas de acceso sin llave y los llamados «ataques de relevo». De este modo, el objetivo no es proteger físicamente la llave, sino bloquear la señal de radio que emite constantemente el mando y que algunos delincuentes utilizan para abrir y arrancar vehículos sin necesidad de forzar nada. De hecho, muchos robos actuales apenas dejan marcas visibles, algo que ha disparado la preocupación entre propietarios de coches recientes.
Cada vez más conductores envuelven las llaves del coche en papel de aluminio
En los coches más modernos de hoy en día, encontramos sistemas que se conocen como «keyless» o de «acceso sin llave» y funcionan mediante señales de radio. De este modo, el coche detecta que el mando está cerca y automáticamente permite abrir las puertas o arrancar el motor sin sacar la llave del bolsillo. Para el conductor es cómodo y rápido, pero también crea un punto débil que los delincuentes han aprendido a aprovechar.
Actualmente, más del 70 % de los vehículos modernos incorporan este sistema, ya sea de serie o como extra. En Europa, muchos de ellos funcionan utilizando frecuencias cercanas a los 433,92 megahercios, una banda que puede ser interceptada y amplificada mediante dispositivos electrónicos relativamente accesibles. Ahí es donde aparece el conocido «ataque de relevo», uno de los métodos de robo más utilizados en coches sin llave.
Así funciona el robo silencioso que preocupa a los expertos
El ataque de relevo suele realizarse entre dos personas. Una de ellas se coloca cerca del coche con un dispositivo receptor y la otra intenta captar la señal de la llave desde el exterior de la vivienda. Aunque el mando esté dentro de casa, el aparato amplifica esa señal y la retransmite hasta el vehículo. El coche interpreta entonces que la llave está cerca y se desbloquea automáticamente. En muchos casos, los ladrones pueden incluso arrancar el vehículo y marcharse en cuestión de segundos, sin romper ventanillas ni forzar cerraduras.
Los investigadores llevan años advirtiendo sobre este problema. Ya en 2011, especialistas de la ETH de Zúrich demostraron que podían realizar ataques de retransmisión en distintos modelos de coche incluso con la llave situada a decenas de metros de distancia y sin visión directa. El problema ha seguido creciendo desde entonces. Asociaciones automovilísticas europeas como la ADAC alemana han comprobado en múltiples pruebas que una gran parte de los vehículos con acceso sin llave continúan siendo vulnerables a este tipo de robo.
Por qué envolver las llaves en papel de aluminio puede funcionar
De este modo, y aunque parezca un truco improvisado de internet, el papel de aluminio sí puede ayudar a bloquear la señal de radio del mando. El motivo está relacionado con el llamado efecto «jaula de Faraday», una estructura conductora capaz de impedir que las ondas electromagnéticas entren o salgan de un espacio cerrado.
Cuando el llavero queda completamente envuelto, la señal que emite se debilita considerablemente o incluso desaparece, dificultando que un dispositivo repetidor pueda captarla desde el exterior de la vivienda. Eso sí, no sirve hacerlo de cualquier manera. Si quedan huecos o aperturas, la señal puede seguir escapando parcialmente. Por eso, quienes utilizan este sistema suelen envolver completamente el mando con varias capas de aluminio y doblar bien los bordes. La forma más sencilla de comprobar si funciona es acercarse al coche con la llave ya envuelta. Si el vehículo no se abre automáticamente ni detecta el mando, significa que la señal está bloqueada correctamente.
El sitio donde dejas las llaves también influye mucho
Los expertos en seguridad insisten en que no basta sólo con cubrir el mando. También recomiendan evitar dejar las llaves cerca de puertas, ventanas o paredes exteriores, ya que eso facilita que los delincuentes capten la señal desde la calle. Muchos propietarios dejan el llavero justo en el recibidor de casa por comodidad, pero precisamente esa ubicación suele ser la más vulnerable para este tipo de robos electrónicos.
Algunas marcas ya incorporan llaves con sensores de movimiento que dejan de emitir señal cuando permanecen quietas durante un tiempo, mientras que otros fabricantes están empezando a utilizar tecnología de banda ultraancha, mucho más difícil de vulnerar mediante ataques de retransmisión. Aun así, millones de coches actuales siguen utilizando sistemas tradicionales.
El papel de aluminio no es infalible, pero sí puede reducir riesgos
Los especialistas recuerdan que este método no convierte el coche en imposible de robar. Un delincuente todavía podría recurrir a otros sistemas más clásicos, como romper una ventanilla, utilizar una grúa o sustraer físicamente las llaves. Sin embargo, sí puede dificultar uno de los métodos más silenciosos y rápidos que se están utilizando actualmente.
Por eso, muchos organismos de seguridad recomiendan combinar varias medidas al mismo tiempo como guardar las llaves en fundas bloqueadoras de señal, activar bloqueos físicos adicionales, actualizar los sistemas del vehículo y comprobar si el fabricante ofrece mejoras de seguridad para el modelo concreto.