Vigilancia Aduanera ante el narco: el mismo número de agentes que hace 40 años pese a dispararse las narcolanchas
El colectivo sostiene que se está poniendo en riesgo su integridad física por la falta de medios

El Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA), dependiente de la Agencia Tributaria, lucha contra el narcotráfico con la misma plantilla que hace 40 años, pese a dispararse las narcolanchas. En concreto, está integrado por «unos 2.500 agentes, como en los años 80, cuando avistaban una narcolancha cada seis meses, mientras que ahora son varias todos los días», según declaran a OKDIARIO desde este colectivo que lucha contra el tráfico de drogas, el blanqueo de capitales y el contrabando.
Además, denuncian que los medios materiales con los que se les dota para la represión del narcotráfico son «insuficientes», y que está en riesgo su integridad física frente a los narcos, que cada vez son más violentos e incluso llegan a usar armas de guerra para su actividad delictiva. Por ello, reclaman que se le reconozca la profesión de riesgo, ya que se juegan la vida a diario, por «apenas 1.500 euros al mes, unos 600 euros menos que cobran guardias civiles y policía nacional recién incorporados al servicio».
No obstante, sí tienen el carácter de agentes de la autoridad y la consideración de Policía Judicial a todos los efectos.
«Así nos tratan», denuncia en OKDIARIO Francisco García, con más de 20 años de servicio en Vigilancia Aduanera y responsable del sindicato CSIF en esta materia, destacando que el colectivo se encuentra en una situación «insostenible» y exige medidas urgentes al Ministerio de Hacienda, del que dependen.
«Si esta situación se prolonga en el tiempo, España se convertirá en un narcoestado, como el camino que llevan otros países del entorno», afirma.
El colectivo, a través del sindicato CSIF, ha interpuesto un conflicto laboral a la Agencia Tributaria, en el que ha convocado números paros, que han arrancado esta semana y que finalizarán el próximo 8 de junio con una huelga en toda la agencia tributaria, en plena campaña de la renta.
Uno de los motivos es precisamente la profesión de riesgo para Vigilancia Aduanera. Una proposición de ley aprobada en el Senado en 2025 y «paralizada sistemáticamente por la Mesa del Congreso de los Diputados, con la mayoría del PSOE y sus socios». El otro es que tienen la carrera profesional paralizada, que es lo que podría elevar sus retribuciones «a un sueldo digno».
«Es sangrante lo que están haciendo con nosotros, pagándonos un sueldo mísero con el riesgo que tenemos y la labor que realizamos», denuncia indignado Francisco García, que no entiende cómo han de jugarse la vida por sólo 1.500 euros.
Osadía y falta de respeto al principio de autoridad
Este viernes ha sido sonado el suceso de una narcolancha que ha colisionado contra una patrullera de Vigilancia Aduanera durante una operación en Almería. Un suceso que se ha producido apenas una semana después de la muerte de dos guardias civiles en Huelva persiguiendo a unos narcos. En esta ocasión, afortunadamente, ningún funcionario ha resultado herido.
La patrullera de Vigilancia Aduanera quedó con una de las ventanillas laterales, situada junto al puente de mando, completamente rota. Con el cristal hecho añicos. Según fuentes de Vigilancias Aduaneras, en el suceso hubo hasta cinco embarcaciones de narcotraficantes implicadas.
De acuerdo a estas fuentes, una de las narcolanchas tuvo un problema con los motores durante la persecución. Entonces, la patrullera de Aduanas se puso a su costado para proceder a la detención de sus tripulantes, momento en el cual otra embarcación semirrígida de narcos llegó para intentar rescatar a los detenidos.
Y fue en ese momento, en el que con las maniobras de las tres embarcaciones, se produjo la colisión, y escaparon todos los narcotraficantes, incluidos los detenidos, que todavía no habían podido ser engrilletados, ya que a los agentes no les dio tiempo de saltar a su embarcación y finalizar la detención.
Por tanto, la situación más grave de lo trascendido este viernes, ya que los narcos tuvieron «la osadía y la falta de respeto al principio de autoridad de rescatar a los detenidos antes de que se pudiera finalizar la operación con su apresamiento», critican fuentes consultadas por OKDIARIO.
Radiografía de la situación
«Los tiempos han cambiado, pero nos mantienen con la misma plantilla que en los ochenta, pese a que sólo en las costas del Sur ahora hay unas 10 narcolanchas de media, a veces incluso 30», expone Francisco García, recordando que hace 46 años ni existía el narcotráfico a gran escala, ni se habían instaurado las grandes mafias de la droga, ni las rutas de la cocaína utilizando narcolanchas.
En cambio, actualmente entran alijos de entre 2.000 y 2.500 kilos y han llegado a entrar hasta 25 toneladas diarias de hachís.
Según destaca este agente, es necesario que de forma urgente se aumente el personal y se dote de los medios materiales adecuados al Servicio de Vigilancia Aduanera, «con especial incidencia en las zonas calientes que hay ahora, pero sin perder de vista que hoy tenemos el problema en un punto y mañana será en otro».
Así, subraya que «no vale con redoblar esfuerzos en una localidad concreta, sino que hay que dotar de medios a todas las unidades de la costa española, ya que las mafias del narcotráfico introducen la droga por donde les es más fácil y en el momento que la presión policial aumenta en un sitio, se mueven a otro».
Embarcaciones semirrígidas, no adecuadas
Según explica Francisco García, este Cuerpo dispone de tres tipos de embarcaciones Una son los patrulleros de altura, que tienen unos 80 metros de eslora y se utilizan para operaciones oceánicas, que llevan años utilizándose de manera efectiva con muchas aprehensiones de cocaína y hachís en alta mar.
Otro tipo de embarcación son las patrulleras de mediano porte, que son las utilizadas para misiones de patrulla costera.
En tercer lugar, se encuentran las patrulleras de pequeño porte, también denominadas interceptoras, y que desde hace años el Servicio de Vigilancia Aduanera ha utilizado para reprimir el narcotráfico con narcolanchas.
Dentro de estas últimas, se les ha dotado de embarcaciones semirrígidas, que el colectivo lleva años denunciando que son inadecuadas para enfrentarse a las narcolanchas porque ponen en riesgo su vida al carecer de las más mínimas medidas de seguridad ante cualquier impacto o colisión, que se ve agravado por el aumento de la agresividad de los narcotraficantes.
La última adquisición de este tipo de interceptoras ha sido las denominadas tipo Audaz, en las que los agentes van con cinturones de seguridad. Y éstas, según el colectivo, son «las que están demostrando ser adecuadas para la persecución de narcolanchas y, además, asegurar mínimamente la salud y la vida de los trabajadores».
Una de estas audaces ha sido la que ha sufrido este viernes en aguas de Almería la agresividad de los narcos.
Los funcionarios de Vigilancia Aduanera llevan años advirtiendo a la Agencia Tributaria de la falta de medios materiales para luchar contra el narco, pero según declara Francisco García la respuesta siempre ha venido a ser que «es lo que hay y que son suficientes».
«¿Qué más necesitan nuestros dirigentes para tomarse en serio nuestra situación?», se pregunta el responsable de CSIF en Vigilancia Aduanera.