Australia, un paso por delante: crea filtros de carbono con la corteza de un árbol invasor que está por todas partes en España
La absorción de CO2 es uno de los grandes retos ambientales, y el eucalipto suele estar en el centro de debate en España por su excesiva extensión. Sin embargo, en Australia están utilizándolo para limpiar agua, aire y capturar carbono.
Al parecer, un equipo de investigadores de la Universidad RMIT ha transformado corteza de eucalipto, normalmente tratada como residuo forestal de bajo valor, en un carbono poroso capaz de atrapar contaminantes cuando el agua o el aire pasan a través de él.
El avance todavía no es una solución comercial lista para instalar, pero podría convertir un sobrante vegetal muy abundante en un material útil para la filtración ambiental y captura de CO2.
Australia usa el eucalipto para crear un filtro de carbono que captura CO2
La investigación se ha publicado en la revista especializada Biomass and Bioenergy y pone el foco en el eucalipto por considerar su corteza un residuo de bajo valor.
El equipo de RMIT, con la investigadora doctoral Pallavi Saini al frente, logró transformar la corteza en un filtro de carbono altamente poroso. Esa estructura microscópica permite que el material funcione como adsorbente. Es decir, como una especie de trampa para moléculas no deseadas.
Los carbones porosos ya se emplean en filtros de agua, purificadores de aire y sistemas industriales de tratamiento de gases. La diferencia está en el origen del material y en la sencillez del proceso.
En este caso, los investigadores usaron una activación química de una sola etapa con cloruro de zinc. Frente a otros métodos más complejos y con varias fases, esta vía reduce pasos y apunta a una producción más directa.
El resultado más destacado fue un material con una superficie BET de hasta 2.210 metros cuadrados por gramo. Para que nos entendamos, eso es una cantidad enorme de superficie interna en una masa muy pequeña, justo lo que hace interesante a este tipo de filtros.
Por qué la corteza de eucalipto puede servir para limpiar de CO2 el aire y el agua
La Universidad RMIT ha explicado que estos filtros de carbono funcionan gracias a una red de poros microscópicos. Cuando el agua o el aire atraviesan el filtro, las moléculas contaminantes quedan retenidas en esos pequeños espacios.
El carbono obtenido a partir de corteza de eucalipto podría apoyar la purificación de agua contaminada, el tratamiento de aguas residuales o subterráneas, la filtración de aire y gases industriales y la captura de dióxido de carbono.
Por ejemplo, midero su capacidad para capturar CO2, y la muestra optimizada alcanzó una captación de 6,98 milimoles por gramo a 273 K y de 3,0 milimoles por gramo a 298 K.
Y es que cuantos más poros adecuados tiene el material, más opciones hay de que el CO2 quede retenido por llenado de esos espacios internos.
En todo caso, de momento sólo se trata de un experimento de laboratorio. Los propios científicos del RMIT han insistido en que la viabilidad dependerá de los avances que hagan en durabilidad, regeneración y escalabilidad.
Por qué Australia es el país perfecto para crear filtros de carbono con eucalipto
La ventaja de Australia es que dispone de más de 900 especies de eucaliptos y árboles relacionados. Eso convierte la corteza en un residuo abundante dentro de operaciones forestales ya existentes.
Eso supone que no hacen falta dedicar nuevas tierras ni desplazar a otras actividades agrícolas. Además, el material no tiene muchos más usos, ya que se considera un residuo forestal de bajo valor.
El siguiente paso del equipo será entender mejor qué especies de eucalipto ofrecen mejores características químicas y estructurales.
RMIT plantea hacerlo en colaboración con comunidades y organizaciones indígenas, para incorporar su conocimiento ecológico sobre estas especies.