Perú celebra un hito para la esperanza: ya tienen 321 ejemplares de un cocodrilo en peligro crítico de extinción
Hay animales que desaparecen sin dejar rastro y otros que logran mantenerse con poblaciones muy reducidas, de manera casi invisible. En este caso, no hablamos de un mamífero ni de un ave, sino de un cocodrilo que en Perú estuvo al borde de desaparecer y que ahora suma 321 ejemplares bajo protección.
Se le conoce como cocodrilo de Tumbes, también llamado cocodrilo americano, y es la única especie de cocodrilo que habita en la costa peruana.
Perú reúne 321 ejemplares de un cocodrilo en peligro crítico en un centro de conservación
El Centro de Acuicultura Tuna Carranza, en Puerto Pizarro (Tumbes), mantiene hoy 321 cocodrilos de Tumbes en cautividad, una especie catalogada en peligro crítico de extinción en Perú. El dato refleja décadas de trabajo.
El proyecto arrancó en 1996 con apenas 40 animales capturados para evitar su desaparición. Tres décadas después, el centro alberga ejemplares de todas las edades, desde crías hasta adultos reproductores, distribuidos en varios corrales.
El equipo técnico controla su alimentación, su comportamiento y su crecimiento a diario. Los trabajadores entran en los recintos para alimentarlos con pescado y pollo, y también para gestionar su permanencia en las pozas. Los animales han nacido en cautividad y toleran la presencia humana, aunque mantienen su carácter territorial.
El crecimiento de la población ha obligado a tomar una decisión clave. Los responsables del centro han frenado la reproducción porque las instalaciones han alcanzado su capacidad máxima. Los machos permanecen separados de las hembras para evitar nuevos nacimientos.
El cocodrilo de Tumbes habita desde el sur de Florida hasta el norte de Perú. Sin embargo, en territorio peruano su situación es mucho más frágil. Las poblaciones salvajes son escasas y dispersas, lo que explica su clasificación como especie en peligro crítico dentro del país.
La recuperación en cautividad tiene un efecto directo. Permite conservar una base genética y mantener individuos sanos mientras las condiciones en su hábitat natural siguen siendo inestables. Aun así, el centro no ha iniciado programas de reintroducción por falta de infraestructura y presupuesto.
Cómo es el cocodrilo de Tumbes y por qué está en peligro crítico en Perú
El cocodrilo de Tumbes destaca por su tamaño y por su morfología. Los machos adultos superan los tres metros de longitud y pueden alcanzar pesos cercanos a los 500 kilos. Su hocico es alargado y estrecho, y sus dientes inferiores quedan visibles cuando cierra la boca.
Este reptil puede vivir tanto en agua dulce como en entornos salobres, como manglares y estuarios. Esa capacidad de adaptación le ha permitido ocupar distintos ecosistemas, aunque también lo expone a más amenazas.
Durante décadas, la caza ilegal redujo su población de forma drástica. La piel y la carne tenían valor comercial, lo que provocó una presión constante sobre la especie, sobre todo a mediados del siglo XX.
A ese factor se sumó la transformación del territorio. La expansión agrícola y acuícola ha reducido los manglares y las zonas húmedas donde el cocodrilo se reproduce. La contaminación del río Tumbes, ligada a la minería ilegal en zonas cercanas a la frontera con Ecuador, ha afectado además a su fuente de alimento.
El impacto es acumulativo. Menos peces implica menos alimento disponible, y eso reduce las posibilidades de supervivencia en estado salvaje. Algunos ejemplares terminan desplazándose hacia zonas habitadas o incluso aparecen en playas tras ser arrastrados por corrientes.
Las autoridades han detectado también episodios recientes de tráfico ilegal. En 2025, la policía interceptó varias crías que viajaban en un vehículo, presuntamente destinadas al mercado negro.