Lleva años paralizada, pero esta mina de Galicia es una de las mayores fuentes de coltán de toda Europa

En la provincia de Orense y a sólo unos kilómetros de la frontera con Portugal, se encuentra la Mina de Penouta, la única mina de coltán de toda Europa, además de producir niobio, estaño y tántalo. Después de varias décadas de abandono, Strategic Minerals Spain volvió a poner en funcionamiento la mina con un método que evita la extracción directa de la roca madre. En su lugar, optó por un método de extracción basado en la recuperación de materiales de las balsas de residuos mineros y de las antiguas escombreras.
Sin embargo, en el año 2023, el Tribunal Superior de Justicia de Galicia ordenó la «suspensión temporal de la actividad extractiva por irregularidades en las licencias ambientales». Sin embargo, la empresa alegó que no estaba realizando nuevas extracciones, sino simplemente recuperando residuos antiguos. En la misma línea, Felipe Macías, catedrático de Edafología y Química Agrícola de la Universidad de Santiago de Compostela, después de una visita a la mina, argumentó lo siguiente: «Los procedimientos que usan son físicos, sin reactivos químicos ni explosivos. Se están realizando plantaciones y hay una visión del control de las aguas».
La única mina de coltán en Europa
El origen de Penouta se remonta a mediados del siglo XX, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, aunque en aquel entonces sólo se extraía wolframio y estaño a cielo abierto. Durante las décadas posteriores, la mina estuvo en manos tanto privadas como estatales, incluidas las de Rumasa y la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). En 1999, cerró sus puertas «definitivamente», pero Strategic Minerals Spain la reabrió en 2018.
Sin embargo, esta compañía quebró, y la australiana Energy Transition Minerals (ETM) pagó 5,2 millones de euros para hacerse con la mina de coltán en julio de 2025. «La UE se ha quedado completamente atrás en lograr los suministros para la transición verde, y entre ellos está el recurso de A Penouta, una explotación con los altos estándares europeos y españoles en medio ambiente y seguridad social y laboral de los trabajadores, lo que hace todavía más importante la ubicación de esta mina», explicó el responsable de la empresa en España, Jorge Gil, en un encuentro con Economía Digital Galicia.
Y añade: «Seguramente entre marzo y abril finalizaremos el proceso de adquisición. En el segundo trimestre de 2026 estaremos en actividad para la sección B y antes se habrá presentado la documentación. Si conseguimos la declaración de proyecto industrial estratégico, la normativa marca un año de transición hasta la licencia. Necesitamos una resolución favorable de la declaración de impacto ambiental ordinaria, que es la más exigente, y si la conseguimos pretendemos que a mediados de 2027 la mina esté funcionando y a pleno rendimiento».
Valor estratégico
El coltán ha adquirido una gran importancia estratégica en los últimos años gracias a su papel en la fabricación de componentes electrónicos y condensadores que se utilizan en dispositivos móviles y médicos, vehículos eléctricos y satélites. Este mineral es la fuente de niobio y tantalio; este último ha demostrado una gran capacidad para almacenar cargas eléctricas y, además, es resistente a la corrosión y muy estable a altas temperaturas. Estas características lo convierten en un recurso muy valioso en la industria microelectrónica del siglo XXI.
La mayor parte del coltán proviene de la República Democrática del Congo, donde su extracción está vinculada a violaciones de derechos humanos. En este contexto, la única mina de coltán de Europa adquiere un valor añadido, ya que permite a los países contar con un suministro de este mineral de una manera segura.
Sin lugar a dudas, es un activo estratégico en el proceso de transformación energética. El incremento de la demanda de vehículos eléctricos y telecomunicaciones ha multiplicado la demanda de tantalio. A día de hoy, el coltán no se considera un simple mineral, sino un recurso esencial para la tecnología y la estabilidad económica a nivel global.
Infracciones ambientales
«Históricamente la mina ha provocado la contaminación por metales pesados de los arroyos y ríos adyacentes, y todavía sigue haciéndolo. Los niveles de arsénico, cadmio, plomo y mercurio están por encima de los límites legales en varios arroyos (Treita de Cortiñas, Rego de Valdafranca y Rego dos Corvos), situados dentro de los límites de ZEC Pena Trevinca en Red Natura 2000. La Confederación Hidrográfica del Miño-Sil ha impuesto varias sanciones a la empresa minera desde que empezó su actividad en 2018.
En 1975 un fallo crítico de la presa de lodos produjo una catástrofe ambiental que también contaminó gravemente tierras agrícolas. Las balsas de lodos han provocado periódicamente incidentes de contaminación que han obligado a interrumpir el suministro de agua de consumo humano en la localidad de Viana do Bolo, el más reciente en 2020.
Tras el cierre de la mina en 1987, cuando estaba gestionada por el Gobierno, no se llevaron a cabo trabajos de restauración y en 1989 el emplazamiento quedó completamente abandonado, lo que provocó una continua contaminación por metales pesados», explica el Observatorio Ibérico de la Minería.