Un inventor argentino de 54 años fabrica una máquina de gran tamaño que genera una corriente de 220 voltios durante 10 horas y te salva de un corte de luz

¿A quién nunca jamás se le ha cortado la luz? Vamos, que casi todos alguna vez se han quedado horas sin hacer tareas del día por algún que otro apagón. En ese contexto, un inventor argentino ha llamado la atención con una máquina que genera corriente sin necesidad de combustible, pensada para mantener en marcha los aparatos más importantes de una casa.
Curiosamente, su creador no es ingeniero ni trabaja para una gran empresa tecnológica. Es un hombre que aprendió por su cuenta, que pasó por momentos económicos muy difíciles y que se hizo popular por una afición que poco tiene que ver con la electricidad. Su propuesta parte de una idea sencilla: ofrecer una alternativa doméstica a los grupos electrógenos de toda la vida.
G-Stark: la máquina que genera corriente de 220 voltios sin combustible ni ruido
El inventor es Gustavo Loiácono, un vecino de Luján (provincia de Buenos Aires) de 54 años que tuvo una empresa metalúrgica y aprendió electrónica de forma autodidacta.
Su creación se llama G-Stark y es una estación de energía con baterías que proporciona una corriente estabilizada de 220 voltios, de onda pura, con una autonomía de entre 10 y 15 horas, según explica el propio inventor.
El punto de partida fue mejorar lo que ya existía. «Tenía que ser algo superador porque el grupo electrógeno hace ruido, usa nafta, es pesado», explica Loiácono (la nafta es la gasolina en Argentina).

Su equipo, en cambio, no consume gasolina, no hace ruido y no genera humo, y permite alimentar desde frigoríficos hasta bombas de agua. Él lo compara con la rueda de repuesto de un coche.
La batería tiene una vida útil de entre cinco y siete años y cuenta con un sistema de carga inteligente. «Cuando llega al 100%, se cargó la batería, te queda listo para la próxima», detalla su creador. El equipo incluye además dos años de mantenimiento preventivo.
«La idea fue dar un producto eficiente, fácil de usar y que el servicio posventa esté garantizado», resume el inventor sobre su diseño.
¿Cómo es el funcionamiento de una estación de energía con baterías?
A diferencia de un generador, este tipo de máquina no produce electricidad quemando combustible, sino que la almacena. Mientras hay suministro, las baterías se cargan desde la red.
Cuando se produce el corte, un inversor transforma la corriente continua de las baterías en corriente alterna de 220 voltios, la misma que llega a los enchufes de casa, y los aparatos conectados siguen funcionando con normalidad.
En este marco, la salida de onda pura es importante porque reproduce con fidelidad la corriente de la red, algo que agradecen los motores de los electrodomésticos y los equipos electrónicos más sensibles.
Además, al no haber combustión, no emite gases y puede utilizarse dentro de la vivienda sin los riesgos de los generadores de gasolina. La autonomía real, eso sí, depende de cuántos aparatos se conecten y de cuánto consuman.
En cuanto al precio, Loiácono contó a la emisora argentina Cadena 3 Rosario que su estación cuesta alrededor de dos millones de pesos argentinos (algo así como 1100 euros), una cifra que considera más económica que la de los generadores de gran potencia.
El equipo está dirigido sobre todo a familias y pequeños comercios que no pueden permitirse quedarse sin frío en la nevera, sin agua o sin poder trabajar durante horas.
Sobre la historia de Gustavo Loiácono, el «Iron Man argentino»
Antes de dedicarse a la energía, Loiácono ya era conocido en Argentina por otra razón. La imagen destacada del artículo da la primera pista. En 2014, una crisis económica le dejó sin trabajo y decidió fabricar un traje de Iron Man, el personaje de Marvel.
Empezó animando fiestas infantiles, pero pronto pasó a visitar a niños hospitalizados y a entregar prótesis a menores que han perdido una mano. «Empecé dando lo que me faltaba, no lo que me sobraba», explicó.
Su nuevo invento nació de una experiencia propia, tras sufrir varios apagones. «Los cortes de energía nos dejan sin luz, sin teléfono, sin agua y, lo peor, sin heladera para la refrigeración de los alimentos», lamentaba (en Argentina, la nevera se llama heladera).
Desde luego, y para fortuna de este flamante inventor, la máquina ya despierta interés en otros países de la región y particularmente en España, donde el apagón del 28 de abril de 2025 dejó a oscuras toda la península durante horas.