Desconcierto total entre los investigadores: la NASA descubre un fenómeno atmosférico inédito a 88 kms de altitud
El espacio es un territorio con una interrogación constante para los científicos. Entre agujeros negros, tormentas solares y estrellas, el panorama es inmenso. En este caso, la sorpresa está a 88 kilómetros de altitud, donde los investigadores de la NASA han detectado algo que no encaja con lo conocido.
Este hallazgo tiene un impacto directo en la manera en la que vivimos, pues de ese equilibrio atmosférico depende que la Tierra mantenga condiciones estables, tanto para el clima como para la tecnología que orbita el planeta. Si ese sistema se altera, el escenario podría derivar en consecuencias graves.
La NASA detecta un fenómeno atmosférico a 88 kilómetros sobre la Tierra
A unos 88 kilómetros de altura se extiende la mesosfera, una capa situada por encima de la estratosfera y por debajo de la termosfera. Es la zona más fría de la atmósfera terrestre: las temperaturas pueden caer hasta los -90 o -100 °C, porque apenas recibe calor directo del Sol. Y, de forma casi contradictoria, es justo ahí donde se desintegran la mayoría de los meteoritos al entrar en contacto con la atmósfera.
Desde esa franja, instrumentos instalados en la Estación Espacial Internacional han registrado la presencia de ondas invisibles desde la superficie, pero medibles desde el espacio. Estas estructuras reciben el nombre de olas atmosféricas.
Según la NASA, las olas atmosféricas se forman de manera similar a las ondas que aparecen cuando una piedra cae en un estanque. En lugar de propagarse por el agua, avanzan por el aire y las capas de nubes. Surgen cuando una masa de aire asciende y la gravedad la obliga a descender, creando un movimiento ondulante que puede recorrer grandes distancias.
Michael Taylor, físico y profesor de la Universidad Estatal de Utah y miembro de la NASA, afirma que este descubrimiento demuestra que la atmósfera funciona como un sistema mucho más conectado de lo que se pensaba.
¿Qué tipos de olas atmosféricas existen?
Los principales tipos observados desde satélites y desde la Estación Espacial Internacional son los siguientes:
- Ondas de gravedad: Son las más frecuentes. Aparecen cuando tormentas intensas o montañas empujan el aire hacia arriba, formando bandas paralelas de nubes y, en algunos casos, turbulencias en vuelo.
- Ondas orográficas: Se generan cuando el viento atraviesa una cordillera y comienza a oscilar al otro lado. Desde el espacio se identifican por filas largas y ordenadas de nubes.
- Ondas por contraste térmico: Surgen cuando aire frío se desplaza sobre superficies más cálidas, como mares o grandes lagos, provocando un patrón repetido de nubes y claros.
- Ondas visibles por resplandor solar: No siempre se ven en las nubes. A veces se detectan por su huella en el océano, donde alteran el reflejo de la luz solar.
Por qué este fenómeno atmosférico detectado por la NASA es tan importante para la Tierra
Estas ondas actúan como un sistema de transporte invisible. Redistribuyen el calor del planeta, modifican los vientos y condicionan la formación de nubes y lluvias. Sin ese mecanismo, el clima sería mucho más extremo y difícil de predecir.
Además, influyen directamente en la tecnología espacial. Satélites de comunicaciones, sistemas meteorológicos y señales de navegación dependen de una atmósfera estable. Cambios mínimos en la densidad del aire, a esas alturas, pueden alterar órbitas o generar fricción inesperada.
Cuando algunas de estas ondas se intensifican o quedan bloqueadas, aparecen riesgos como las olas de calor persistentes, lluvias torrenciales concentradas en pocas horas, turbulencias en aire claro que no detectan los radares o incluso subidas repentinas del nivel del mar en zonas costeras.