Crece la alerta entre los astrónomos: Plutón ha perdido el 16% de atmósfera en apenas 2 años, y se plantean que esté empezando a diluirse

Un equipo internacional de astrónomos detectó posibles señales de que la atmósfera de Plutón empezó a diluirse. Según el trabajo, la presión atmosférica de Plutón se mantuvo estable entre el sobrevuelo de la sonda New Horizons en 2015 y mediados de 2021. Sin embargo, a partir de ese momento y hasta julio de 2023, la presión total cayó un 16 %.
Para llegar a esa conclusión, el equipo analizó diez ocultaciones estelares registradas entre 2017 y 2023, seis años de observaciones repartidos en distintos observatorios. En cuatro de esos eventos, varios telescopios captaron el mismo paso de Plutón frente a una estrella desde ubicaciones distintas, lo que permitió comparar diferentes zonas de su atmósfera.
La investigación, liderada por Amanda Sickafoose desde el Instituto de Ciencias Planetarias (PSI, en inglés Planetary Science Institute), se publicó en la revista científica Planetary Science Journal en julio de 2026.
¿Por qué crece la alerta por el estado de la atmósfera de Plutón?
La caída de presión llega justo cuando Plutón se aleja del Sol en su órbita elíptica. Desde su descubrimiento en 1930, nunca había atravesado una zona tan fría y oscura del sistema solar exterior, y no volverá a acercarse al Sol hasta 2114.
Durante ese trayecto, la atmósfera podría congelarse de forma gradual. Sickafoose y su equipo detectaron lo que podrían ser las primeras señales de ese colapso, con modelos que asumen una atmósfera con neblina, la misma que New Horizons observó en su sobrevuelo de 2015.
¿Cómo estudian los astrónomos la atmósfera de Plutón sin una sonda cerca?
No hay ninguna nave cerca de Plutón que pueda observar su atmósfera de forma directa, y desde la Tierra el planeta enano es apenas un punto diminuto incluso para los mejores telescopios espaciales. Por eso, los astrónomos recurren a las ocultaciones estelares.
Una ocultación ocurre cuando un cuerpo del sistema solar exterior pasa frente a una estrella y bloquea su luz. Según el Laboratorio de Astronomía Planetaria del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), esta técnica mide la presión y la temperatura de atmósferas lejanas con una resolución de apenas unos kilómetros, muy superior a la de cualquier otro método terrestre.
Los telescopios registran con precisión cuánta luz de la estrella llega antes, durante y después del paso de Plutón. La luz se atenúa poco a poco porque la atmósfera la curva y la neblina la dispersa, y desaparece del todo cuando el planeta enano pasa justo delante de la estrella.
Sickafoose señaló que le sorprende constantemente cómo esa técnica tan simple, observar cómo se atenúa y reaparece la luz de una estrella, permite estudiar una atmósfera tan delgada, de apenas unas millonésimas de la de la Tierra, en un mundo de dos tercios el tamaño de la Luna y treinta veces más lejano del Sol.
El estudio anterior sobre la atmósfera de Plutón
En 2021, otro equipo de astrónomos había concluido en la revista Astrophysical Journal Letters que la presión atmosférica de Plutón se mantenía en una fase de meseta desde 2015, sin señales de caída. La conclusión se basó en una ocultación estelar observada desde el observatorio de Devasthal, en India, en 2020.
Los nuevos datos de Sickafoose y su equipo, que incorporan observaciones hasta 2023, muestran que esa estabilidad se rompió a mediados de 2021. La estructura de la atmósfera superior se mantuvo consistente durante todo el período, pero la parte baja, donde se concentra la neblina, sí cambió.
A medida que la presión cae, la neblina de la atmósfera de Plutón debería adelgazarse y depositarse en altitudes más bajas. Esa física todavía no se comprende del todo, aunque está estrechamente ligada a las propiedades de los hielos que cubren la superficie del planeta enano.
Sickafoose concluyó que se encuentran en un punto particularmente interesante, porque el trabajo sugiere que la atmósfera empezó recientemente a perder presión. La investigadora espera obtener más datos en los próximos años o décadas para confirmar o descartar esa tendencia.