Clima

Los expertos lo venían avisando desde hace años y ahora los datos lo confirman: el ‘Superniño’ de 2027 podría alterar el clima mundial

El Superniño
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Los principales indicadores oceánicos han detectado una alteración excepcional en el Pacífico, con temperaturas marinas anómalas que podrían acercarse a registros históricos durante 2026. Las previsiones de varios modelos climáticos apuntan a que el calentamiento alcanzará su máximo en los próximos meses, con anomalías de hasta cuatro grados. La intensidad del fenómeno podría prolongar sus efectos durante el próximo año, debido a la enorme cantidad de energía que el océano libera hacia la atmósfera.

Antonio Turiel, doctor en Física Teórica por la Universidad Autónoma de Madrid e investigador en el Instituto de Ciencias del Mar del CSIC advierte: «la gente ha integrado el cambio climático y lo ve como una línea recta, como algo lineal, pero esto no va como una línea recta: esto va creciendo más deprisa ahora mismo. Creo que el año que viene nos vamos a llevar un susto grande, pero grande, grande».

Estos podrían ser los efectos del ‘Superniño’ 2027

Durante un episodio de «El Niño», el océano devuelve a la atmósfera una parte del calor que había ido acumulando. «El mar, que es el gran depósito de calor del planeta Tierra, cuando hay un Niño libera una parte de ese calor a la atmósfera de nuevo», explica Turiel.

Hasta el momento, los océanos han absorbido cerca del 90% del exceso de calor provocado por el cambio climático, mientras los episodios de «El Niño» son cada vez más intensos, lo que se traduce en un aumento de las temperaturas globales. Después de los eventos de 2015-2016 y 2023-2024, la temperatura media de nuestro planeta experimentó un aumento significativo. «Hoy en día el calentamiento está en 1,55 °C y esto es gracias fundamentalmente al «Niño» del 2015-2016 y 2023-2024, que los dos contribuyeron en más de 0,1 °C a su subida a nivel global», señala Turiel.

En 2017, el Acuerdo de París apuntaba a que, si no se tomaban medidas, el planeta superaría los 1,5 grados sobre los niveles preindustriales alrededor de 2045. Ahora, las previsiones sitúan ese umbral mucho antes: si no cambia la tendencia, podría alcanzarse en 2030. Y la clave está en el océano, que ha absorbido una enorme cantidad de calor. En 2025 no hubo ningún día sin que se registrara alguna ola de calor en al menos una zona del planeta.

Todo apunta a una aceleración del cambio climático, con escenarios que contemplan entre tres y cuatro grados más que en la era preindustrial a finales de siglo y, en el peor de los casos, hasta ocho grados adicionales. Además, 2027 podría convertirse en un nuevo récord de temperatura global debido al «Superniño».

Por su parte, los organismos especializados han activado mecanismos de coordinación de emergencia que no se ponían en marcha desde hace décadas a escala internacional. La secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial ha advertido sobre la gravedad de la amenaza que este escenario supone para la producción de alimentos y las infraestructuras de transporte en diferentes regiones del mundo.

Olas de calor marinas

Las olas de calor marinas se han intensificado durante el último siglo como consecuencia del calentamiento global y, en los últimos años, su intensidad ha aumentado a mayor velocidad, coincidiendo con la aceleración del calentamiento. Sin embargo, «El Niño» no explica por sí solo la situación actual. «El proceso global de calentamiento está calentando sobre todo las cuencas marinas, las cuencas oceánicas; el Pacífico es una de las que más está calentando», apunta Jorge Olcina, responsable del laboratorio de climatología de la Universidad de Alicante.

Esto significa que cada nuevo episodio parte de unas condiciones oceánicas más cálidas. «Decir que va a ser un super Niño y tal, bueno, está bien que se avise a la gente, pero digamos entra dentro de la lógica del proceso actual de calentamiento que va calentando las cuencas oceánicas.Y, por tanto, el fenómeno, si vuelve a ocurrir dentro de siete y ocho años, pues será todavía más intenso, porque el mar se sigue calentando», afirma el experto de la Universidad de Alicante.

El resultado se asemeja a un patrón escalonado: cada episodio de El Niño eleva la temperatura y las posteriores fases de «La Niña» ya no consiguen compensar ese aumento como lo hacían anteriormente. «Cada vez que viene el Niño hay un escalón de temperatura y, cuando vienen las Niñas, si es que llegan, no pasa nada. La temperatura del aire sigue igual», apunta Turiel, según recoge El Confidencial.

Otoño e invierno

En España, el meteorólogo Mario Picazo ve probable que, durante el otoño y el invierno, las temperaturas sean superiores a las habituales debido tanto al calentamiento global como a las aguas especialmente cálidas del Atlántico y el Mediterráneo. Sin embargo, no descarta la llegada de episodios de frío intenso. Picazo señala que algunos bloqueos atmosféricos podrían propiciar entradas puntuales de aire ártico, aunque se producirían dentro de un escenario general marcado por temperaturas más suaves de lo normal.

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