Comportamiento

Víctor Küppers (56 años), experto en psicología y motivación: «Ser valiente no significa no tener miedo, sino enfrentarse a él»

Víctor Küppers, psicología
Víctor Küppers durante una conferencia. Imagen: La Voz de Galicia.
  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Actuar o quedarse paralizado puede parecer una simple cuestión de carácter, pero la realidad va más allá de tener o no tener miedo y de ser o no ser una persona valiente por naturaleza. El psicólogo y experto en motivación Victor Küppers, de 56 años, sostiene que la valentía no consiste en la ausencia de temor, sino en la determinación de actuar a pesar de él.

Küppers resume su planteamiento en una frase que repite en conferencias, libros y medios de comunicación: «Ser valiente no significa no tener miedo, sino enfrentarse a ellos». El psicólogo desmonta así la idea del héroe que no siente nada ante el peligro y sitúa la valentía en un terreno accesible para cualquier persona dispuesta a reconocer su miedo y, aun así, dar el paso.

Por qué muchos creen que la valentía es no tener miedo

La confusión entre valentía y ausencia de miedo tiene varias raíces. El cine y la literatura suelen mostrar héroes imperturbables que nunca dudan ni tiemblan, y esa ficción crea la expectativa falsa de que el valor real no incluye emociones negativas.

El condicionamiento social añade otra capa al problema. Desde la infancia, frases como «los hombres no lloran» o «no tengas miedo» enseñan a esconder la vulnerabilidad en lugar de gestionarla, y asocian la expresión del temor con la debilidad.

El miedo, además, es una experiencia interna que cada persona vive en soledad. Al observar a alguien realizar un acto valiente, solo se percibe su acción firme, y de ahí surge la falsa idea de que esa persona no siente temor alguno.

Existe también una confusión frecuente entre valentía y temeridad. No sentir miedo ante un peligro real no equivale a ser valiente, sino a una desconexión del riesgo. Quien no siente miedo no necesita valor para actuar, porque la valentía exige precisamente la presencia del temor para existir.

Cinco pasos prácticos para enfrentarse al miedo

Enfrentarse al miedo de forma eficaz requiere un proceso gradual que cambie la respuesta ante la emoción, no que la elimine. Estos son los pasos que recomienda la psicología de la motivación:

  1. Identifica y nombra el miedo. Ponle nombre exacto a lo que temes, detalla qué es lo peor que crees que puede pasar y recuerda que sientes miedo, pero no eres tu miedo.
  2. Racionaliza la amenaza. Pregúntate si el riesgo es real y físico o si es psicológico e imaginario, calcula las probabilidades reales de que ocurra y planifica qué harías si el peor escenario llegara a producirse.
  3. Aplica la exposición gradual. Divide la situación en pasos manejables y avanza como en una escalera: si el miedo es hablar en público, empieza frente a un espejo, sigue ante un amigo y después ante un grupo pequeño, sin subir de escalón hasta sentirte cómodo en el actual.
  4. Cambia tu diálogo interno. Frena los pensamientos catastrofistas, sustituye el «no podré» por «será incómodo, pero soy capaz de gestionarlo» y enfócate en el beneficio que obtendrás al superar la barrera.
  5. Utiliza tu cuerpo a tu favor. Respira de forma lenta y diafragmática para frenar la señal de alerta, adopta una postura erguida y cuenta hacia atrás desde cinco para moverte antes de que la mente busque una excusa para detenerte.

Küppers insiste en que la valentía es un músculo que se ejercita con la práctica y la autoconciencia, no una cualidad reservada a quienes no sienten temor. Cada vez que una persona actúa a pesar de la duda, amplía su zona de confort y refuerza la confianza para el siguiente desafío.

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