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Víctor Küppers, experto en psicología: «No te levantes por la mañana esperando que sea un buen día, levántate sabiendo que depende de ti hacer que sea un buen día»

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Mujer de mediana edad comienza el día con energía y buen ánimo.
  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Levantarse por la mañana y abrir los ojos es el simple gesto con el que empieza cualquier jornada, y muchas veces se espera que el día se acomode a lo que toque vivir, como si el estado de ánimo dependiera del tráfico, del jefe o del clima.

Víctor Küppers, conferenciante y experto en psicología positiva, sostiene justo lo contrario: «No te levantes por la mañana esperando que sea un buen día, levántate sabiendo que depende de ti hacer que sea un buen día».

La frase resume el eje central de su trabajo. Küppers lleva años explicando en charlas y libros que la actitud no es una reacción pasiva a lo que ocurre, sino una decisión que cada persona toma, de forma consciente, en cuanto pone los pies en el suelo.

Por qué Küppers asegura que el día depende de uno mismo

Entender que «todo depende de ti» no significa controlar el tráfico, el clima o las decisiones de otros. Significa controlar la respuesta ante todo eso. Küppers habla de un efecto bombilla para explicarlo: hay personas que transmiten energía como si fueran de 30.000 vatios y otras que caminan por la vida con la batería baja, y esa diferencia no depende de las circunstancias, sino de una elección diaria.

Esa misma lógica sostiene su fórmula del valor personal, V = (C + H) x A, donde los conocimientos y las habilidades suman, pero la actitud multiplica. Una persona con una actitud excelente aporta más valor que otra con más formación pero instalada en la queja, porque la actitud actúa como un multiplicador sobre todo lo demás.

Asumir esta idea implica también renunciar al victimismo. Las circunstancias externas son neutras hasta que alguien les da un significado, y ese significado es responsabilidad de quien lo construye. Dejar de culpar a la suerte o a los demás por el estado de un día concreto es, según Küppers, el primer paso para recuperar el control sobre la propia paz mental.

Qué técnicas ayudan a construir un buen día

La psicología de las rutinas de alto rendimiento coincide en que las primeras horas del día marcan el resto de la jornada. Evitar mirar el teléfono justo al despertar impide que las urgencias de otras personas ocupen la mente antes de que cada uno decida cómo quiere afrontar el día.

Dedicar un minuto a imaginarse resolviendo con calma los retos que vendrán, o definir en una frase corta cómo se quiere sentir uno, ayuda a fijar una intención concreta en lugar de dejar que el día se imponga sin dirección.

Pensar en tres cosas concretas que se valoran, un ejercicio de agradecimiento selectivo, activa los mecanismos cerebrales asociados al bienestar. Durante el resto de la jornada, separar los problemas que se pueden resolver de los que dependen de factores externos evita gastar energía en lo que no está en manos de nadie.

Pequeños anclajes, como una alarma que recuerde volver a una actitud positiva, o tres respiraciones profundas entre una tarea y otra, ayudan a soltar la tensión antes de que se acumule.

Una rutina sencilla de seis minutos para empezar el día

La rutina «3-2-1» resume estas ideas en un formato mínimo, pensado para aplicarse cada mañana sin esfuerzo. Los primeros tres minutos son físicos: beber un vaso de agua grande y estirar los brazos hacia el techo respirando con calma.

Los dos minutos siguientes son mentales, dedicados a pensar en dos cosas concretas por las que se está agradecido ese día. El último minuto se centra en el foco: elegir la tarea más importante de la jornada y decidir, de antemano, abordar los imprevistos con paciencia.

La regla que sostiene toda la rutina es mantener el teléfono apagado o en silencio mientras dura. Son solo seis minutos, pero bastan para que la persona, y no las notificaciones o las prisas ajenas, decida cómo empieza su día.

Quién es Víctor Küppers

Küppers es doctor en Humanidades y licenciado en Administración y Dirección de Empresas. Imparte clases de dirección comercial en la Universidad de Barcelona y colabora con otras instituciones educativas, además de trabajar como conferenciante en España e Hispanoamérica, donde se ha convertido en una de las voces más conocidas de la psicología positiva aplicada a empresas y equipos.

Es también autor de libros como El efecto actitud y Vivir una vida con sentido, en los que desarrolla la misma idea que repite en sus charlas: la calidad humana y la amabilidad son tan entrenables como cualquier otra habilidad, y de ellas depende en gran parte el bienestar propio y el de quienes rodean a una persona.

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