Faltó al trabajo para someterse a quimioterapia y la despidieron: ahora la justicia obliga a pagarle 200.500 euros
La mujer estaba en pleno tratamiento oncológico contra el cáncer de mama
Intentó en varias ocasiones justificar esas ausencias ante su superior directo

Una comisión federal en Estados Unidos ha acabado con un litigio laboral que pone justicia en los derechos de los empleados enfermos frente a las políticas de ausentismo de las compañías. La Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo de Estados Unidos (EEOC) ha conseguido que en Butterball, una planta procesadora de alimentos ubicada en Carolina del Norte, indemnice con 230.000 dólares a una empleada despedida por faltar al trabajo mientras se sometía a sesiones de quimioterapia.
Ausencias no justificadas
La trabajadora se encontraba en pleno tratamiento oncológico contra el cáncer de mama cuando empezó a acumular faltas laborales derivadas de sus citas médicas. De acuerdo con la denuncia presentada, intentó en varias ocasiones justificar esas ausencias ante su superior directo, sin que sus peticiones para adaptar su horario fueran nunca atendidas formalmente. Ante la falta de respuesta, la empleada buscó además una negociación directa con la compañía para regularizar su situación, intento que tampoco fue más allá.
Aun con todos estos intentos, la empresa optó por prescindir de ella, lo que llevó el caso a los tribunales federales.
Un acuerdo que terminó en compensación
Aunque Butterball negó en julio haber incurrido en ninguna irregularidad, ambas partes optaron por cerrar un acuerdo extrajudicial con el fin de evitar la carga económica y un proceso judicial más largo.
El pacto contempla el pago de 18.000 dólares en concepto de salarios atrasados, 135.000 dólares como compensación por daños y perjuicios, y 77.000 dólares destinados a cubrir los honorarios legales del caso, hasta completar los 230.000 dólares totales.
Cambios en la política interna de la empresa
Más allá de la indemnización económica, el acuerdo obliga a Butterball a revisar sus procedimientos internos en materia de discapacidad, en cumplimiento de la Ley de Estadounidenses con Discapacidades (ADA). La empresa se ha comprometido a implementar programas de formación para sus mandos, establecer un sistema de seguimiento más riguroso de las solicitudes de adaptación laboral presentadas por los empleados, e informar de manera clara sobre los derechos que les asisten en situaciones de enfermedad.
Pese a estos compromisos, la compañía ha insistido en que el acuerdo no supone un reconocimiento de responsabilidad por su parte.
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