Contaminación

La ciencia brinda por un éxito sin precedentes: un enorme robot solar limpia 50 toneladas diarias de basura en los ríos

Este enorme robot solar es capaz de retirar hasta 50 toneladas diarias de basura en los ríos. (Foto: The Ocean Cleanup)
Este enorme robot solar es capaz de retirar hasta 50 toneladas diarias de basura en los ríos. (Foto: The Ocean Cleanup)
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Según datos de la organización The Ocean Cleanup, la clave para salvar los mares de la contaminación oceánica no está en el agua salada, sino en los ríos (o arterias) que los alimentan. Bajo esta idea, colocaron tecnología automatizada en cauces críticos, lo que está demostrando que es posible frenar el flujo de residuos antes de que la dispersión sea irreversible.

Se trata de una solución escalable que ya opera en diversos puntos del planeta. La ciencia respalda esta acción, ya que apenas un 1% de los cauces mundiales traslada el 80% del plástico marino.

Con el uso de un enorme robot solar, conocido técnicamente como Interceptor, las autoridades locales y los investigadores han verificado una capacidad de extracción que ronda las 50 toneladas diarias de basura.

¿Cómo logra este enorme robot solar extraer 50 toneladas diarias de basura?

Con un diseño de catamarán que aprovecha la fuerza del mismo río, este robot gigante tiene autonomía energética y utiliza una barrera flotante que dirige los desechos hacia una cinta transportadora permeable.

Según explican los responsables de The Ocean Cleanup, el dispositivo es capaz de recolectar hasta 50 toneladas diarias de basura en condiciones óptimas. Todo este proceso ocurre sin interrumpir el flujo del agua ni dañar la fauna local, gracias a un mecanismo que funciona exclusivamente con energía fotovoltaica.

Una vez que los residuos suben por la cinta, un transbordador automático los distribuye en seis contenedores internos. Cuando estos depósitos alcanzan su capacidad máxima de 50 metros cúbicos, el sistema envía una alerta a través de una conexión de datos 4G. En ese momento, los operarios locales retiran la barcaza de desechos para su gestión en tierra firme, lo que garantiza que la basura recogida no regrese jamás a los ríos.

La importancia de interceptar los residuos en los ríos antes de que lleguen al mar

Los investigadores de The Ocean Cleanup han identificado que actuar en la desembocadura de los ríos más contaminados es la forma más eficiente de «cerrar el grifo» del plástico oceánico. La ciencia aplicada a este proyecto permite que el robot trabaje de forma autónoma las 24 horas del día, ya que aprovecha incluso las corrientes fluviales para concentrar el material flotante hacia la boca de succión.

En lugares como el condado de Los Ángeles o los cauces de Malasia, el éxito ha sido inmediato. Durante las temporadas de tormentas, cuando el flujo de basura se dispara, estos dispositivos han logrado capturar volúmenes de residuos que antes terminaban en las playas.

No obstante, desde The Ocean Cleanup aclaran que esta tecnología es un complemento y no un sustituto de la gestión de residuos terrestre y el consumo responsable.

Actualmente, están trabajando en la expansión hacia otros puntos críticos identificados en el sudeste asiático y el Caribe. El objetivo final de este proyecto de ingeniería es volverse innecesario algún día. Mientras tanto, hasta que eso ocurra, estos enormes robots solares siguen siendo útiles para recolectar residuos humanos en los ecosistemas marinos.

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