Más allá de la Sierra de Cádiz nadie conoce el manjar que solo hacen los hombres del campo
Unas deliciosas sopas que sólo se hacen en Benamahoma y para las que incluso hay un concurso
Las comidas típicas de Andalucía
En la posguerra era comida de subsistencia: hoy es un postre gourmet que se sirve en los mejores restaurantes andaluces

Enclavado en pleno Parque Natural de la Sierra de Grazalema, la pequeña pedanía de Benamahoma guarda una tradición culinaria que, fuera de estas montañas, apenas se conoce. No aparece en las cartas de los restaurantes de moda y tampoco se explica en televisión, pero en sus casas sigue siendo toda una tradición, e incluso algo que marca su identidad. Se trata de las sopas cocías, un plato humilde que nació del campo y que todavía hoy se cocina como antaño, al fuego de leña y en perol.
Su origen está ligado directamente a los campesinos. Eran los hombres que pasaban el día entre huertas y senderos quienes, con el pan del día anterior y lo que ofrecía la temporada, preparaban esta comida contundente, pensada para recuperar fuerzas. Nada se desperdicia en esta comida, en el que el ingenio suplía la escasez y el resultado era un plato sencillo, pero lleno de sabor y memoria. Hoy ya no son tan habituales aquellas jornadas interminables en el campo, pero las sopas cocías han sobrevivido. Se siguen preparando en los hogares de Benamahoma y, cada año, se convierten en las protagonistas de un concurso gastronómico que reivindica su valor y mantiene viva la tradición.
Sopas cocías, el manjar que sólo hacen los hombres del campo
Las sopas cocías forman parte de la gastronomía más auténtica de Benamahoma. Tradicionalmente eran elaboradas por los hombres que trabajaban en el campo, que aprovechaban el pan duro junto a ingredientes que tenían a mano. Cardillos, tagarninas, espárragos trigueros, cagarrias (una seta muy apreciada en la zona), nueces, tomates, pimientos o habas eran algunos de los productos que enriquecían la receta según la época del año.
Pero la receta original, o la base, es sencilla y demuestra su origen humilde. Para prepararlas se necesita un kilo de pan duro, una cebolla grande, dos dientes de ajo, un chorreón de aceite de oliva, un litro de agua, sal y una hoja de laurel. En un perol se rehogan la cebolla y el ajo troceados junto al laurel. Después se añade el pan cortado en pequeñas rebanadas y la sal, removiendo hasta que se dora ligeramente. Finalmente se incorpora el agua, que debe ir consumiéndose poco a poco mientras se cocina la mezcla. El resultado final no es una sopa líquida, sino una masa jugosa con textura similar a la de una tortilla. Se sirve caliente y se come directamente del mismo perol.
Con el paso del tiempo surgieron variantes. La más habitual incluye pimientos y tomate, pero también se han hecho con espárragos o tagarninas en temporada, con hígaditos de conejo cuando había caza, e incluso con habas o nueces en versiones más elaboradas.
El concurso que se celebra en Benamahoma
Para poner en valor este plato típico, la Asociación Cultural de Moros y Cristianos de Benamahoma y el Ayuntamiento de Grazalema organizan cada año un concurso gastronómico que alcanza en 2026 su decimocuarta edición. Lejos de ser un simple certamen culinario, se ha convertido en una jornada de convivencia donde vecinos y visitantes pueden degustar las distintas versiones que se elaboran.
El concurso se celebrará el 21 de marzo de 2026, entre las 12:30 y las 15:30 horas, en el lugar habilitado por la organización. En caso de lluvia, podrá aplazarse, comunicándose la nueva fecha oportunamente. El jurado estará compuesto por tres personas y la participación estará limitada a 20 concursantes.
Bases y condiciones del concurso
En este concurso de sopas cocías, puede participar cualquier persona, aunque los menores deben tener autorización por escrito de sus padres o tutor legal y acudir acompañados por estos o por una persona responsable. Cada participante tiene que acudir con los ingredientes y utensilios necesarios para elaborar su plato. La preparación deberá realizarse en el espacio habilitado por la organización, en candela de leña y en perol, de forma pública. Es una condición esencial que la elaboración se haga allí mismo, respetando el carácter tradicional de la receta.
El plato debe consistir en lo que en Benamahoma se conoce como sopas cocías, en cualquiera de sus variantes: de tomate, de patatas, con espárragos, con habas, con nueces u otras combinaciones tradicionales. Se valorará la originalidad, el uso de ingredientes propios de la zona, la técnica de elaboración y, por supuesto, el sabor.
La sopa deberá prepararse para un mínimo de 15 personas. Los concursantes presentarán un plato al jurado para su valoración. Las sopas elaboradas pasarán a ser propiedad de la organización y no podrán consumirse hasta que el jurado lo autorice tras examinar la presentación en el perol y el resto de aspectos recogidos en las bases. El resto del contenido se repartirá según determine la organización.
Inscripciones y premios
La inscripción para el concurso de este año se abrió el pasado 25 de febrero y hay tiempo hasta el 16 de marzo de 2026. Para apuntarse puede hacerse en dependencias municipales, por correo electrónico, por teléfono o a través de la sede electrónica del Ayuntamiento. En cuanto a los premios, habrá tres reconocimientos principales: 100 euros, paletilla y vino para la mejor sopa; 50 euros, queso y vino para la segunda; y un tercer galardón a la degustación, además de una mención especial a la mejor presentación, ambos con queso y botella de vino.
Temas:
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