¿Dormir en los árboles? No es sólo cosa de elfos
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“¿Qué ven tus ojos de elfo, Légolas?”, preguntó Aragorn. “Nos están robando la idea”, contestó el elfo mirando hacia el bosque. Porque sí, los de su raza ya no son los únicos que pueden dormir en los árboles. Ahora, cualquier hijo de vecino –seres humanos como nuestros lectores– puede pasar una bonita velada en alojamientos que no tienen nada que envidiar a Lothlorien o a las estancias del Bosque Negro.

¿Y dónde sucede esto? Por ejemplo, en la provincia de Cáceres. De acuerdo, era difícil de imaginar que los elfos vivieran en Extremadura, pero la experiencia resulta muy similar. Cabañas con sugerentes nombres como Brisa, Musgo o Bosque están preparadas para acoger a cualquier turista con ínfulas de Galadriel.

¿Y qué ocurre si a alguien no le gustan los elfos y prefiere sentirse un Robin Hood de la vida? Pues no debe preocuparse, ya que todo está en la imaginación y, por supuesto, en la posibilidad de ir a lugares como Basoa Suites en Navarra, situado en el Valle de Ultzama. No hará falta acudir con arco y flechas, ni a escondidas de las autoridades, para sentirse más cerca de la Naturaleza al dormir en los árboles.

Dormir en los árboles en todo el mundo
Otros lugares que proporcionan esta experiencia en nuestro país se hallan en Ciudad Real, en el País Vasco… Aunque para sentirse un elfo, no sólo es posible viajar por España, pues en Estados Unidos, Francia o Canadá, por poner algunos ejemplos, también se puede dormir cómodamente en las copas de los árboles, sintiendo las estrellas mucho más cercanas. Tanto es así que en Francia hay compañías especializadas en la construcción de este tipo de alojamientos de ensueño.

De hecho, en el caso de Canadá, hay una opción que resulta cuanto menos muy apetecible. Y es que las cabañas son esferas, un concepto algo más futurista visualmente hablando pero tanto o más atractivo.