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Dicen que es uno de los mejores palacios renacentistas de España, pero en el siglo XV se consideró una provocación

mejores palacios renacentistas de España
Fachada del Palacio de Jabalquinto. Foto: Oficina de Turismo de Baeza.
  • Alejo Lucarás
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A lo largo de la geografía española se conservan ejemplos que figuran en el imaginario de muchos como los mejores palacios renacentistas de España. Muchos de estos muestran la evolución del gusto artístico entre los siglos XV y XVI. Algunos de ellos combinan estilos, incluido el renacentista, que permiten entender cómo cambiaron las formas de representación.

En una ciudad jienense con un importante legado monumental, uno de esos inmuebles resume esa transición entre el gótico final y el lenguaje renacentista. Y cabe aclarar que su historia no solo habla de arquitectura, sino también de rivalidades familiares, cesiones religiosas y reutilización académica siglos después.

¿Cuál es considerado uno de los mejores palacios renacentistas de España?

El edificio al que aludimos en esta ocasión es el Palacio de Jabalquinto, situado en pleno casco histórico de Baeza, entre las plazas de Santa María y Santa Cruz. Hoy está integrado en la sede Antonio Machado de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) y forma parte del entorno inscrito en la lista de la UNESCO.

Construido hacia 1480 por encargo de Juan Alfonso de Benavides Manrique y su esposa Beatriz de Valencia Bracamonte, miembros de la alta nobleza castellana, el palacio nació en un contexto marcado por las disputas entre linajes. En Baeza, los enfrentamientos entre familias como los Benavides y los Carvajales habían condicionado la organización social y urbana.

La consideración actual del inmueble como uno de los mejores palacios renacentistas de España se debe a su singular mezcla de estilos.

Aunque su fachada responde al gótico final o estilo Reyes Católicos, el patio interior y otras intervenciones posteriores introducen con claridad el lenguaje renacentista y, más tarde, el barroco.

La fachada del Palacio de Jabalquinto de Baeza, considerada como una provocación

La fachada principal es el elemento más reconocible del conjunto. Tradicionalmente se ha vinculado su diseño al entorno de Juan Guas, aunque también se ha relacionado con Enrique Egas. No existe documentación definitiva que confirme la autoría.

El frente se organiza en dos cuerpos y está enmarcado por contrafuertes semicilíndricos rematados con elementos decorativos que evocan mocárabes. En la parte inferior se abre una portada con arco conopial cuyo perfil exterior está recorrido por pequeñas figuras humanas. A ambos lados se elevan pináculos que conducen visualmente hacia el segundo nivel.

En el cuerpo superior se disponen cuatro ventanas geminadas, las centrales pareadas y las laterales individuales, todas decoradas con delicadas columnillas. La superficie se cubre con abundantes puntas de diamante, clavos, motivos vegetales y escudos heráldicos inclinados «a la valona», que muestran los linajes de los promotores.

En el contexto del siglo XV, esta acumulación ornamental no era solo una cuestión estética. Levantar una residencia con apariencia de palacio-fortaleza en una zona en proceso de reorganización urbana podía interpretarse como una afirmación pública de supremacía.

En una ciudad donde los equilibrios entre clanes eran frágiles, la construcción fue vista por algunos como un gesto de desafío. Esa percepción explica que su edificación se considerara una provocación en su momento.

A finales del siglo XVI se añadió una galería superior de cinco arcos de medio punto que sustituyó a una logia anterior, introduciendo un lenguaje más cercano al Renacimiento y modificando la imagen original del conjunto.

El increíble patio de uno de los mejores palacios renacentistas de España

Si el exterior responde al gótico final, el patio interior representa la consolidación del estilo renacentista. Se trata de un espacio peristilado de finales del siglo XVI, organizado en dos niveles de arcos de medio punto sobre columnas de mármol blanco con capiteles corintios.

Las enjutas se decoran con escudos y elementos figurativos, mientras que el antepecho de la galería alta alterna rectángulos y balaustres. En el centro se sitúa un pilar poligonal con fuente. Algunos especialistas han sugerido la posible intervención de Andres de Vandelvira, activo en Baeza en esas décadas, aunque no hay constancia documental que lo confirme.

Patio renacentista del Palacio de Jabalquinto.
Patio renacentista del Palacio de Jabalquinto. Foto: Oficina de Turismo de Baeza.

La monumental escalera principal fue transformada en época barroca. Su acceso adopta la forma de un arco de triunfo de tres vanos y el espacio se cubre con bóveda de media naranja.

Recordemos que la decoración responde al gusto del siglo XVIII, con una profusión ornamental que contrasta con la sobriedad estructural de este patio renacentista.

De residencia nobiliaria a campus universitario: ¿Qué pasó con el Palacio de Jabalquinto?

En 1720, el palacio fue cedido al Seminario de San Felipe Neri para su ampliación, dejando de funcionar como residencia señorial. Desde entonces desempeñó funciones educativas: primero como seminario y más tarde como colegio menor hasta finales del siglo XX.

En 1931 fue declarado Monumento Histórico-Artístico, reconocimiento que subrayó su valor patrimonial. Tras décadas de uso y un periodo de deterioro, el complejo fue cedido a la Junta de Andalucía en 1987 y adscrito a la Universidad Internacional de Andalucía.

La restauración culminada en 2004 permitió adaptar sus espacios a usos académicos, integrándolo en un campus universitario en pleno casco histórico. Hoy alberga aulas, dependencias administrativas y un aula magna, manteniendo la estructura histórica y los elementos más significativos de su arquitectura.

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