Cuerpo humano

Qué ocurre cuando te aguantas las ganas de hacer pis

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Razones por las que no aguantarse las ganas de orinar

Lo mejor es ir al baño cuando toca, y no aguantarse las ganas de hacer pis de ningún modo.

La vejiga urinaria es capaz de almacenar 500 mililitros de líquido de media. Aún así, y por determinadas circunstancias, algunas personas se aguantan las ganas de orinar. Esto, a la larga, no es nada bueno porque puede provocar que desarrollemos diversas enfermedades.

De manera que lo mejor es ir al baño cuando toca, y no aguantarse las ganas de hacer pis de ningún modo. De hecho, se establece que puede producir dolor e infecciones causadas por bacterias.

Razones por las que no aguantarse las ganas de orinar

  • Suelo pélvico más débil. Si no vamos con frecuencia al baño, los músculos del suelo pélvico se debilitan y es probable que aparezca una disfunción.
  • Cistitis intersticial. Otras consecuencias de aguantarse el pis son el desarrollo de la cistitis intersticial, es decir, la necesidad de orinar con frecuencia y urgencia, acompañado de dolor. Y esto puede surgir por infecciones bacterianas que aparecen al aguantarse las ganas de orinar.
  • Infecciones. Como consecuencia de aguantarse tanto rato, pueden aparecer bacterias, como hemos especificado anteriormente, y surgir infecciones urinarias.
  • Cálculos renales. Se trata de cristales sólidos que se forman en el riñón por sustancias que se encuentran en la orina.
  • Vejiga hipnótica o flácida. Cuando retemos la orina de forma repetitiva, aumenta el tamaño de la vejiga y además está flácida y con menos fuerza.
  • Pielonefritis. Entre las diversas infecciones que podemos desarrollar tenemos la pielonefritis, que se basa en una infección del tracto urinario que empieza en la vejiga, pero puede llegar a los riñones siendo algo grave si no se trata como es debido.
  • Retención urinaria crónica. Además, es importante no confundir cuando nos aguantamos alguna vez las ganas de orinar con la retención urinaria crónica. Esto sucede cuando al orinar la vejiga no se vacía por completo. Y esto sucede especialmente si nos hemos aguantado las ganas de ir al baño de manera repetida y a lo largo del tiempo.
  • Reflujo vesico-uretral. Es otra de las consecuencias de no ir a orinar cuando el cuerpo nos lo pide. Este problema tiene lugar cuando la orina regresa a la uretra y riñones, entonces surgen más infecciones en el tracto urinario.

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