biotecnología

Un estudio desmonta la idea de que la carne cultivada produce menos alergia que la convencional

Se trata de productos desarrollados cultivando células animales, no mediante cría y matanza

También se conoce como carne de origen celular

carne cultivada
Una muestra de carne en un laboratorio.

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Ya está desarrollada y en funcionamiento tecnología que permite obtener carne cultivada usando células madre obtenidas de animales vivos, que se presenta como una posible alternativa a la cría y el sacrificio de ganado. Según matiza el Consejo Europeo de Información Alimentaria (EUFIC), el proceso aún no está completamente libre de materia prima animal.

Algunos de los defensores de este tipo de producto utilizan el argumento de que la carne cultivada puede ser más segura. Ahora, la revista científica Journal of Agricultural and Food Chemistry acaba de publicar un estudio inicial sobre la seguridad de la carne cultivada, centrándose en la identificación de posibles sustancias que provocan alergia (alergenos).

En el trabajo se ha documentado que las células cultivadas contenían menos alergenos que la carne convencional, pero provocaban reacciones inmunitarias más potentes en las muestras de sangre obtenidas de pacientes con alergia a la carne.

La clave está en las proteínas

Para Renwick Dobson, uno de los autores, este trabajo viene a demostrar que la carne cultivada a partir de células animales puede experimentar cambios que son relevantes en términos de alergia alimentaria: «Nuestros resultados muestran por qué la evaluación de la seguridad de estos productos necesita centrar la atención en las proteínas que pueden provocar alergia, en lugar de dar por sentado que van a funcionar del mismo modo que las proteínas de la carne tradicional».

Cuando las células cultivadas crecen, producen proteínas de una forma similar a la del tejido animal natural, pero el proceso no es exactamente igual. De hecho, un estudio previo observó que en las células de pescado cultivadas había menos proteínas relacionadas con la alergia que las que están presentes en el pescado natural. No obstante, según explican, nunca se había realizado este tipo de análisis en carne de vacuno.

El grupo de científicos que dirigen Dobson y su colaboradora, Laura Domingan, comparó las proteínas y su potencial de provocar alergia. Concretamente se centraron en alfa-gal, un tipo de azúcar presente en la carne roja frente al cual algunas personas desarrollan alergia severa y que guarda relación con la picadura de una garrapata.

En su investigación emplearon células de tejido muscular de buey, cultivadas siguiendo los protocolos establecidos, y compararon sus proteínas con las de los filetes de buey normales.

Las células cultivadas tenían un contenido similar en proteínas entre sí, a pesar de que habían sido cultivadas en procesos de duración variada. Sin embargo, eran diferentes a las del tejido normal.

Tres proteínas no incluidas como alergenos

La mayor parte de las proteínas-alergenos identificadas estaban en niveles similares, pero había tres en las que la diferencia era significativa. Se trata de tres proteínas que no están incluidas en la clasificación de alergenos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), pero explican que «pueden reaccionar con la inmunoglobulina E (IgE) y producir una respuesta inmunitaria o reacciones alérgicas en algunas personas».

Otros experimentos, en los que se usó muestras de sangre de un pequeño número de individuos con alergia a la carne, indicaron que la unión con IgE es más leve en la carne cultivada que en la carne tradicional. Este hallazgo es coherente con los niveles de proteínas (más bajos) que se habían observado.

Por el contrario, las células de carne cultivada provocaron una «reactividad intensa» de IgE en las muestras de sangre de personas con síndrome de alfa-gal. Los investigadores indican que esto podría deberse a que hay más proteínas de este tipo en la carne de laboratorio.

En consecuencia, aunque el riesgo de alergia sea más bajo para los alergenos clásicos, podría ser mayor para las reacciones provocadas por esta proteína en particular.

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