El voto inútil: así perdieron PP y Vox la mayoría absoluta

El voto inútil: así perdieron PP y Vox la mayoría absoluta

PP y Vox se han enfangado en un cruce dialéctico nada productivo sobre la estrategia del voto útil, acusándose mutuamente de haber dilapidado miles de sufragios. Lo cierto es que unos y otros han perdido miles de votos que no han convertido en escaños y que sólo han servido para alimentar a la izquierda. De la misma forma que Vox asegura que en numerosas provincias se han perdido «miles y miles» de votos del PP que habrían permitido a los de Abascal arrebatárselos a la izquierda o el separatismo, no es menos cierto que hay no pocas provincias donde el proceso ha sido a la inversa: al PP le hubiera bastado un pequeño porcentaje de los votos que Vox dejó sin representación para arrebatar escaños al socialcomunismo y el independentismo.

Y es que la Ley d’Hondt es implacable. La realidad es que si los votantes de la derecha hubieran optimizado su voto en nueve provincias, hoy PP y Vox estarían celebrando una mayoría absoluta de 178 escaños. Son las siguientes: Gerona (el PP se quedó a 366 votos de quitarle un escaño a JxCAT); Lérida (el PP se quedó a 3.502 papeletas de quitarle al PSOE el segundo de sus diputados y Vox, con 12.461 sufragios, tampoco obtuvo representación); Tarragona (a Vox le faltaron 2.500 sufragios para superar a JxCAT y al PP le sobraron 9.500 de los 50.790 votos que le permitieron alcanzar su único escaño).

En Murcia, los de Feijóo se quedaron a 6.286 votos de arrebatar al PSOE su tercer diputado. Con 20.000 sufragios menos de los 162.481 que alcanzó, Vox seguiría sacando los dos que tiene; Madrid (aunque en este caso, los 1.749 que le faltaron al PP para lograr el escaño 16 quitándole uno al PSOE son recuperables a través del voto CERA); Burgos (a Vox le faltaron 9.000 votos para conseguir su primer escaño a costa del PSOE, mientras que al PP le sobraron 13.000 de los que necesitó para hacerse con sus dos diputados).

En Albacete a Vox le faltaron 1.200 votos para ganar el último escaño que se disputaba con el PSOE y al PP le sobraron 12.000; en Sevilla Vox habría logrado conservar sus dos escaños de haber tenido 7.000 votos para superar a Sumar y a los populares le sobraron 55.000; en Baleares Vox no ha podido conservar los dos escaños que conquistó en 2019. Le faltaron 25.000 votos para quitarle al PSOE su último diputado, pero el PP no rentabilizó un sobrante de 30.000 papeletas.  Estos son los ejemplos más sangrantes: no fue por falta de votos, sino por la distribución de los mismos. Y el vencedor: Pedro Sánchez.

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