Sra. Calvo, usted también es bonita

Sra. Calvo, usted también es bonita
  • Esther Ruiz

Hablo muy en serio cuando os confieso que quisiera saber qué se le pasa por la cabeza a las representantes socialistas y, más concretamente, a la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo. Todo es muy perturbador alrededor del sanchismo y sus figuras. Cada declaración, cada sentencia que sale de sus bocas, hace que resuene en mi cabeza un “¡esto es lo nunca visto!”. Pero vamos de sorpresa en sorpresa y, cuando todo parece superado, su discurso del insulto, la pataleta y la descalificación a Ciudadanos, empeora significativamente.

Carmen Calvo y su ya conocida imparable verborrea, se coronó el pasado fin de semana atribuyéndose, alegre y gratuitamente, la propiedad del feminismo. Y lo hizo con estas palabras: “El feminismo es de todas… No bonita, no bonita… Nos lo hemos currado las socialistas”. No sé si se dio cuenta, pero las carcajadas, mezcladas con una buena dosis de vergüenza ajena, se escucharon en Kuala Lumpur, capital de Malasia, dieron la vuelta al mundo y resonaron de vuelta en España, donde escuché de nuevo en mi cabeza un sonoro “¡Esto es lo nunca visto!”.

El Partido Sanchista Obrero Español está preso de una rabieta infantil, digna de un niño que alcanza la frustración puesto que no sabe gestionar sus emociones. Lo normal en estos casos es que el niño tire el juguete al suelo, malhumorado. El drama que sufrimos los españoles, sin embargo, es que el PSOE es -por el momento- el partido en el Gobierno. A la señora Calvo no vamos a dejar de recordarle que el feminismo no es una propiedad, es un compromiso de todos y, tal y como me recordó ayer una gran persona, le diré que “la verdad y la razón son comunes a todos, y no pertenecen más a quien las ha dicho primero que a quien las dice después” (Montaigne).

Lo que sí es propiedad del socialismo son el caso de los ERE, el gasto de dinero público en prostíbulos, el caso de los Cursos de Formación, el Mercasevilla, el Malaya, el Divalterra y un sin fin de ellos más. Ahí, señora Calvo, les reconocemos todo el mérito: se lo han “currado” a base de bien. Y al resto de los ‘socialistas’, incluidos los “chiquis” y las “bonitas”, les regalo un consejo: la cura a su frustración es tan sencilla como asumir que los liberales hemos venido para quedarnos.

P.D: Sra. Calvo, he escrito feminismo sin su permiso. ¿Algo atrevido por mi
parte, quizá?

  • Esther Ruiz es diputada de C’s en la Asamblea de Madrid.

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