Solo le faltaba una invasión nacional al currículo sanchista

Solo le faltaba una invasión nacional al currículo sanchista

Resulta prácticamente imposible escribir sobre la actualidad nacional sin referirse a lo sucedido en Ceuta el pasado 30 de Julio. Lo que a su vez vemos que remite a recordar que Sánchez accedió a la Moncloa tras sufrir dos estrepitosas derrotas en las urnas –con 85 y 89 escaños en apenas seis meses–, en la primera ocasión en que se tuvieron que repetir las elecciones generales desde la vigencia de la Constitución. A recordarlo, ya que desde entonces hemos padecido notables y reiteradas incidencias. Lo que permite calificarle de un auténtico gafe en relación a algunas de ellas de carácter natural . Y pese a que algunas otras calamidades no son causadas exclusivamente por fenómenos naturales, sino por incapacidad e ineficacia politica en la gestión de las mismas. Bien para prevenirlas como para para atenuar sus consecuencias.

Con él en la Moncloa –y ahora en La Mareta–, hemos padecido desde la pandemia del covid con la mayor tasa de mortalidad en la UE, hasta la histórica nevada Filomena sobre Madrid, la erupción del volcán de La Palma, ó el gran apagón, pasando por el accidente de Adamuz, la trágica DANA y la sucesión de grandes incendios forestales entre otras lamentables experiencias. Pareciera que el catálogo de calamidades sanchistas dejaba poco margen para más «novedades», pero no contábamos con que pudiera suceder una literal invasión del territorio nacional violando nuestra integridad territorial, como la ocurrida en Ceuta.

Este suceso ha ocasionado una cifra de víctimas mortales en la mar no conocida con precisión hasta el momento, aunque se habla de no menos de 140 en aguas marroquíes y españolas. Pero siendo muy grave esa cantidad de víctimas provocadas, no es lo único de muy singular gravedad provocado por lo sucedido. En especial ningún país de los 27 de la UE , es decir, todos ellos países considerados occidentales, desarrollados y democráticos, ha sufrido una vejación como la recibida por España con el acceso de unos 80 mil inmigrantes ilegalmente a una ciudad española de una población similar. Que ha puesto además de manifiesto que su frontera con el país vecino no la defiende y la asegura el Estado español, sino Marruecos. Agradeciéndole públicamente Sánchez su cooperación para que esa invasión «concluyera» con rapidez, mediante la orden de retorno a su país de los «invasores». Lo que es una manifiesta indignidad y que no es ninguna exageración que sea susceptible de ser considerado como un delito regulado en el artículo 102.2 de la Constitución. Ello sin perjuicio de que son miles los inmigrantes ilegales que permanecen en Ceuta negándose a retornar, creando una situación de gran tensión entre la población ceutí.

No hay palabras para calificar que un suceso de estas características no haya sido ni siquiera motivo más que exigible y suficiente para interrumpir las vacaciones del residente en la Mareta y virtual inquilino de la Moncloa . Negándose incluso sus sumisos colaboradores a respetar la convocatoria del Senado para comparecer ante la Cámara de representación territorial. Mientras el Congreso sigue de vacaciones, bloqueado por el «progresista sanchismo», indiferentes ante lo sucedido y lo que sigue ocurriendo en Ceuta.

Sanchismo que integran un grupo de formaciones políticas que deberán responder en las urnas, y donde en su caso proceda, de ser los responsables por acción y omisión de tamaña indignidad nacional. Desde luego, el actual Frente Popular sanchista está a la misma altura que su predecesor de hace 90 años, el de 1936. Son los socialistas del PSOE, los comunistas de Sumar y nacionalistas separatistas como el PNV y ERC; sin olvidar a los progresistas Bilduetarras.

No debe extrañar que un gobierno de esas características esté ya aislado y marginado de los ámbitos donde se toman decisiones significativas en materia de Defensa y de Política Exterior, de carácter Occidental. A España la han alineado con los países del Grupo de Puebla liderados por Lula da Silva, con Sánchez de acólito distinguido. El nuevo gobierno no podrá actuar como una mera «alternancia» democrática del sanchismo, sino como una auténtica «alternativa» suya. Cuando el «p..amo», -en expresión del reconocido influencer provocador en las redes, y responsable de Transportes en su tiempo libre-, decida conceder la palabra en las urnas a los españoles .

Lo último en Opinión

Últimas noticias