Miguel Induráin, ex ciclista navarro (62 años): «El espectáculo del ciclismo ha cambiado, en mi época, con 280 km. de etapa no podías atacar de salida»
El ciclismo que vivió Miguel Induráin era muy distinto al de hoy en día, con jornadas donde había que pasar seis u ocho horas sobre la bicicleta antes de llegar a meta.
En ese contexto, atacar pronto suponía comprometer las fuerzas que podían hacer falta mucho después. De hecho, el tema era tan crucial que el navarro lo abordó en una entrevista en julio de 2023, coincidiendo con la salida del Tour desde Bilbao.
«El espectáculo del ciclismo ha cambiado, en mi época, con 280 kilómetros de etapa no podías atacar de salida», afirmó. Además, también habló de cómo han cambiado los hábitos de alimentación.
Miguel Induráin recuerda por qué en el ciclismo de antes era más difícil atacar
Al hablar de los recorridos, Induráin recordó unas etapas montañosas que exigían sostener el esfuerzo durante muchas horas. Las describió como «todo más agónico, un tipo de esfuerzo de aguantar y de llevar un ritmo».
Y, como reconoció en declaraciones a El Mundo, todo venía motivado por la distancia de las carreras: «Con 280 kilómetros de salida, no podías atacar. Ahora son 140, 160… A veces 100. Entonces, se puede atacar de salida».
Además, también echó en falta las largas contrarrelojes, una especialidad en la que construyó buena parte de sus victorias.
Sin embargo, evitó dar por hecho que su manera de competir habría sido incompatible con otros trazados: «Cada año cambiaban y tú entrenabas y te preparabas de diferente forma». Sí reconoció una dificultad concreta por su constitución: las pendientes extremas superiores al 20% de desnivel.
El ex ciclista Miguel Induráin confiesa cómo gestionaba los esfuerzos
Otro tema que ha cambiado mucho son los datos de los que dispone el ciclista. Para bien o para mal, antes Induráin estaba mucho más a tope, lo que provocaba una competición más anárquica.
Induráin no tuvo miedo en confesarlo: «Ibas a tope y no controlabas mucho el esfuerzo, te metías en carrera y no tenías esa información. Y reventabas». Por eso las pájaras formaban parte del día a día del deportista: «Era algo que formaba parte de nuestra forma de correr».
Además, en el ciclismo ochentero no había tantos geles, pero sí más embutidos: «Yo llevaba bocadillos que preparaban el mecánico y los masajistas el mismo día». Eso choca con lo que tenemos hoy en día: «Ahora va todo pautado y eso tiene que ver también con la ausencia de pájaras».
En qué son mejores los ciclistas de ahora a los de antes, según Induráin
Induráin destacó la versatilidad de corredores como Pogacar, Vingegaard, Evenepoel y Van Aert: «Me llama la atención que sean tan completos. Hacen ciclocross, sprints, montaña, contrarreloj…».
Aun así, no lo dijo para desmerecer a sus rivales: «Hemos tenido muy buenas épocas y buenos campeones».
De hecho, en la entrevista recordó a algunos de sus adversarios más míticos:, como Tony Rominger: «Era muy completo, en contrarreloj, en montaña, en todo». Tampoco se olvidó de Bugno, Chiapucci, Zülle o Jalabert.
Quién es Miguel Induráin, el ganador del Tour nacido en Navarra
Nacido en Villava el 16 de julio de 1964, Miguel Induráin ganó cinco Tours consecutivos, entre 1991 y 1995, y dos Giros de Italia, en 1992 y 1993.
Además, fue campeón mundial contrarreloj en 1995 y olímpico en Atlanta 1996. Pero de todos esos triunfos, eligió la llegada a París con su primer Tour como el recuerdo más intenso.
«Es con lo que sueñas desde chavalillo, ganar un Tour, aunque lo veas lejano». Ya había acompañado a Pedro Delgado en su victoria de 1988, pero en 1991, como resumió él mismo, «ahora el protagonista era yo».