¿Por qué este Gobierno odia tanto a la Guardia Civil?
Se les llena la boca, cuando aprietan las encuestas, de impostadas palabras de elogio a la Guardia Civil, pero la verdad es que la Benemérita no es santo de devoción de este Gobierno, empeñado en denigrarla cada día. El abandono del Instituto Armado por parte de la izquierda provoca vergüenza: los ministros huyen cobardemente de los funerales de los agentes muertos persiguiendo a los narcos o la candidata socialista a las elecciones andaluzas, María Jesús Montero, califica de «accidente laboral» lo ocurrido en Huelva.
Luego, cuando se dan cuenta de que por decir lo que piensan el pueblo se les vuelve en contra, fingen de manera grimosa. Pero que nadie se engañe: este Gobierno maltrata a la Guardia Civil y lo demuestra cada día. Último ejemplo: el PSOE se ha negado a aceptar una propuesta del PP, pese al apoyo del Senado, para reconocer como profesión de riesgo el trabajo de los agentes de la Benemérita, algo que les permitiría, entre otras cosas, poder jubilarse de manera anticipada, igual que ya pueden hacer la Policía Nacional y autonómicas.
La iniciativa lleva bloqueada en el Congreso de los Diputados por puro sectarismo ideológico. Resumiendo: no les dotan de medios y les mandan a la «guerra» contra el narcotráfico con armas y embarcaciones completamente desfasadas. Y cuando los agentes pierden la vida, no tienen el valor de ir a sus exequias, a la vez que se lavan las manos diciendo que su muerte es un «accidente laboral».
Todo es una infamia, una repugnante exhibición de inquina a un cuerpo ejemplo de abnegación y profesionalidad. Será porque los agentes cumplen con orgullo su trabajo en defensa de la libertad y seguridad, o será porque defienden la unidad de España. Será, en suma, porque para ellos la dignidad de la nación no es moneda de cambio. Por eso este Gobierno odia a la Guardia Civil. Se les nota tanto que no pueden con el lema de «Todo por la Patria» que ya no son capaces de disimular.