Imágenes exclusivas del catalán al que han autorizado la eutanasia: sin muletas, haciendo la compra y en coche a toda velocidad
Francesc Augé, de 55 años, alega un "sufrimiento crónico imposibilitante" tras dos infartos y cuatro ictus
El Supremo fijará doctrina la semana próxima sobre la legitimación del padre para recurrir la eutasania
Francesc Augé, de 55 años y a quien han concedido la eutanasia en Cataluña, alega sufrir secuelas de dos infartos y cuatro ictus que le han dejado un 75% de discapacidad. Afirma que padece lo que él describe como un «sufrimiento crónico imposibilitante», en gran parte psicológico. Sin embargo, ello no le impide hacer tareas cotidianas como ir a comprar el pan o a la farmacia, recados que hace sin muletas y conduciendo un coche a toda velocidad, según ha podido saber OKDIARIO a partir de imágenes exclusivas.
Su solicitud de eutanasia, que fue validada en julio de 2024 por la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña conforme a la ley impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez, estaba prevista ejecutarse a mediados de septiembre de 2024. Pero un recurso de su padre, de 95 años, ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, paralizó el proceso.
El litigio ha llegado hasta el Tribunal Supremo, que ha convocado un Pleno de la Sala de lo Contencioso-Administrativo -compuesta por una treintena de magistrados- entre los próximos 19 y 21 de mayo para fijar jurisprudencia sobre si un padre está legitimado para recurrir judicialmente la concesión de la eutanasia a su hijo, mayor de edad y con plenas capacidades. Un caso similar al de Noelia Castillo, si bien con la joven no se debatió porque esa cuestión no fue recurrida por el progenitor.
En el proceso de Francesc Augé, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña avaló también la legitimación del padre, pero aquí el recurrente no es el progenitor, sino la Generalitat de Cataluña que preside el socialista Salvador Illa y que en junio de 2025 presentó un recurso de casación al respecto para poner sobre la mesa la cuestión de la legitimación de terceros.
Por su parte, Noelia Castillo, parapléjica desde 2022 tras un intento de suicidio derivado de una agresión sexual, falleció el pasado marzo a los 25 años tras recibir finalmente la eutanasia en Sant Pere de Ribes (Barcelona), después de un largo periplo judicial de más de un año y medio.
Entretanto, el protagonista del otro caso mediático, Francesc Augé, pasa sus días aislado en su chalet de una urbanización situada en el punto más alto de Vallirana (Barcelona).
Como ha podido saber OKDIARIO, Augé apenas sale a la calle durante los días laborables de la semana. Sólo deja su hogar para hacer recados, como comprar comida y tabaco o ir a la farmacia. Sale a primera hora de la mañana, alrededor de las 9 horas y utiliza su coche tuneado hasta para tirar la basura en los contenedores que se encuentran a escasos metros de la puerta de su casa. El vehículo es un Mercedes Kompressor azul, de segunda mano, que adquirió en 2021.
Las imágenes que publica OKDIARIO este miércoles, a menos de una semana del Pleno del Supremo, lo muestran sin muletas y sin gran dificultad para mientras saca la basura del maletero de su coche. Tras esta tarea, suele pone rumbo al centro del pueblo a toda velocidad en su coche. Así, en menos de cinco minutos y sin apenas hacer uso de los frenos, se planta en el núcleo urbano después de recorrer las múltiples curvas del trayecto que une su urbanización, en un lugar elevado, con el centro del pueblo.

La primera parada que acostumbra hacer Frances Augé es en un estanco de esta localidad barcelonesa, donde aparca en la plaza habilitada para personas con movilidad reducida. Tras comprar unas cajetillas de tabaco, retoma su ruta hacia la farmacia, en la que compra sus medicinas.
Luego, andando, va al supermercado que se encuentra a dos establecimientos de distancia de la farmacia para comprar el pan. Reinicia de nuevo su camino y acude al centro médico de Vallirana, donde también aparca en un espacio para personas con movilidad reducida. Después de esta visita, vuelve a su casa a toda velocidad, igualmente.
Fuentes que han vivido este proceso muy de cerca y que han compartido muchos momentos con Augé remarcan que «no están en contra de la eutanasia», pero advierten de que «este caso es distinto», incidiendo en que «lo que necesita Francesc es un tratamiento de salud mental».