Óscar Puente sólo ha financiado 43 millones de los 1.300 prometidos para la C-5 del Cercanías de Madrid
El Ministerio acumula hasta 8 años de retraso en algunas de las mejoras para los trenes
La inversión ejecutada alcanza apenas el 3,2% de lo prometido
El ministro de Transportes, Óscar Puente, anunció el pasado 4 de marzo con gran despliegue mediático un ambicioso plan de modernización para la línea C-5 de Cercanías de Madrid dotado con 1.350 millones de euros. Tres meses después sólo se ha ejecutado el 3,2% de esa cifra, unos 43 millones de euros, mientras se multiplican las incidencias en la línea.
La línea C-5, que conecta Móstoles-El Soto y Fuenlabrada/Humanes pasando por Alcorcón y Leganés, es la arteria ferroviaria del sur de Madrid. Absorbe el 29% de todos los desplazamientos del núcleo de Cercanías de la capital, con más de 72 millones de viajeros al año y alrededor de un millón de usuarios diarios.
Para esta línea, el Ministerio prometió 28 actuaciones repartidas entre Adif —650 millones para infraestructuras— y Renfe —700 millones para la adquisición de 35 nuevos trenes y adecuación de talleres—. En teoría, el plan debía aumentar la capacidad de la línea un 60% y dotarla de la tecnología de señalización ERTMS, la más avanzada de Europa.
Sin embargo, la realidad sobre el terreno desmiente ese horizonte optimista. Los retrasos acumulados son llamativos: ocho años en las obras del sistema de señalización ERTMS, cinco años en la adaptación de estaciones para trenes de 200 metros y tres años en las obras de túneles.
Los nuevos trenes Stadler ya han sido entregados a Renfe, pero no pueden circular por toda la línea precisamente porque hay estaciones que no están adaptadas para recibirlos. En palabras del secretario de Transportes del PP de Madrid, Ignacio Catalá, los trenes «no entran por las estaciones»: ni los andenes se han alargado lo suficiente, ni los talleres de Móstoles están preparados, ni el sistema de seguridad que permitiría partir los convoyes para aumentar frecuencias está operativo.
La situación ha detonado una respuesta política en varios frentes. Una delegación de alcaldes del PP de Móstoles, Fuenlabrada y Humanes se presentó en el Congreso el pasado 12 de mayo para denunciar el plan como «papel mojado» e «inventado».
El argumento de fondo es contundente: sin Presupuestos Generales del Estado aprobados, no existe partida que sostenga la inversión comprometida. El Gobierno central, critican, tampoco ha informado a los ayuntamientos afectados ni a la Asamblea de Madrid sobre el contenido concreto de las actuaciones previstas.
Crisis en el Cercanías de Alcorcón
En Alcorcón, el Grupo Municipal del Partido Popular ha llevado el asunto un paso más allá y ha registrado una solicitud de Pleno Extraordinario para que la corporación municipal aborde la crisis de la C-5 de manera urgente. El portavoz popular Roberto Marín Vergara ha calificado el colapso de la línea de «día a día» para los vecinos: retrasos, averías e incidencias constantes que, según denuncia, contrastan con «anuncios vacíos y servilismo político».
Los populares reclaman una reunión urgente con el Ministerio de Transportes, el cumplimiento efectivo de los 1.350 millones comprometidos y actuaciones inmediatas en las estaciones de San José de Valderas, Alcorcón Central y Las Retamas, cuyo estado de mantenimiento y accesibilidad describe como «olvidadas» por los sucesivos gobiernos socialistas y por la alcaldesa de Alcorcón, Candelaria Testa. También exigen un estudio para un nuevo apeadero en Fuente Cisneros y la creación de un aparcamiento disuasorio junto a la estación de Alcorcón Central.
El historial de incidencias respalda la urgencia del reclamo. En lo que va de 2026, Cercanías Madrid ha registrado 323 averías en toda la red —una media de cinco al día—, 54 de ellas en la C-5. Desde 2019, las incidencias se han cuadruplicado y 2025 cerró con un récord de 1.521 fallos.
En este contexto, el Consejo de Ministros autorizó a finales de mayo la licitación de dos contratos por valor de 155 millones para mejoras en los túneles y renovación de señalización en el Cercanías, lo que elevaría ligeramente la financiación comprometida en papel, aunque muy por debajo de los 1.350 millones prometidos. Sin Presupuestos aprobados, la pregunta que se hacen los alcaldes del PP y cientos de miles de viajeros sigue sin respuesta: ¿cuándo llegará de verdad la inversión?