El interés por las baterías industriales crece un 75% en España tras las pérdidas millonarias del apagón
El coste de las baterías LFP cae un 45% en dos años, de 450 a 187 euros por kWh
Garantizar el suministro ante apagones es la principal razón para instalarlas, según el 74%
Los españoles tendrán que asumir casi 40 millones en sus facturas por el error del apagón que causó el Gobierno
El almacenamiento de baterías creció un 589% en España tras el apagón
El apagón eléctrico de abril de 2025 marcó un antes y un después en la estrategia energética de muchas empresas españolas. Las pérdidas superaron los 1.000 millones de euros y pusieron de manifiesto la vulnerabilidad de la industria ante los cortes de red.
Las compañías que ya contaban con baterías pudieron mantener su actividad con normalidad o minimizar el impacto del corte. Las baterías industriales han dejado de ser una alternativa reservada a grandes inversiones para convertirse en una herramienta habitual con la que proteger la actividad y reducir costes.
La empresa y Tú Solar, especializada en energía solar para empresas B2B, ha analizado más de 200 proyectos industriales llevados a cabo entre 2023 y 2025. En 2023 solo el 25% de las consultas incluía una batería como opción, mientras que en 2025 esta cifra alcanzó el 75% y ya ronda el 100%.
El salto en dos años
Además, el 30% de las últimas instalaciones realizadas por la compañía ya incorpora sistemas de batería industrial, frente a un porcentaje testimonial hace apenas dos años.
La principal razón por la que las empresas estudian incorporar baterías es garantizar la continuidad del suministro ante apagones y microcortes, una preocupación mencionada por el 74% de las organizaciones analizadas.
Le siguen la reducción de la potencia contratada, señalada por el 61% de las empresas, y el aprovechamiento de los excedentes solares, citado por el 48% de las consultadas.
Prioridad en el suministro
Ignacio Ley, consejero delegado de y Tú, señala que «hace dos años muchas empresas todavía veían las baterías industriales como una inversión difícil de justificar».
El directivo añade que «la bajada de costes, la necesidad de garantizar la continuidad del suministro y la posibilidad de optimizar la factura energética han convertido el almacenamiento en una pieza clave de la estrategia energética industrial». Para Ley, «el apagón fue un punto de inflexión que aceleró una tendencia que ya estaba en marcha».
Caída del coste
Este cambio de tendencia responde también a la evolución del mercado. El coste de las baterías LFP ha caído un 45% en dos años, pasando de los 450 euros por kWh en 2022 a los 187 euros por kWh actuales, según los datos de la compañía.
Esa caída de precios convierte en rentables proyectos que hace apenas unos años no resultaban competitivos, y explica por qué el almacenamiento energético ha pasado de ser una opción minoritaria a formar parte de la práctica totalidad de los proyectos industriales que estudia la compañía.
Lo último en OKGREEN
-
Un imponente caballo visible desde el espacio nos descubre la Gran Muralla Solar china
-
El interés por las baterías industriales crece un 75% en España tras las pérdidas millonarias del apagón
-
El doble de linces y seis veces más águilas imperiales: Andalucía se consolida como reserva natural europea
-
Compartir coche tras las llamas: Madrid despliega 35 vehículos eléctricos en la Sierra Oeste
-
Doble reconocimiento global en sostenibilidad para Naturgy: renueva el FTSE4Good y logra el oro de EcoVadis
Últimas noticias
-
Ceuta no estaba en la playlist ecléctica
-
Sánchez convierte Ceuta en un coladero de delincuentes
-
El «hotel» nazi con capacidad para 20.000 huéspedes que nunca alojó a nadie: hoy es un destino turístico
-
La ciudad milenaria del País Vasco que une a Karra Elejalde y al escritor Ken Follett por un motivo que nadie espera
-
Martin Luther King, sobre la fuerza de voluntad: «La fe consiste en dar el primer paso aunque no puedas ver la escalera completa»