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Parece broma pero la ciencia lo avala: miles de iguanas están cayendo inertes de los árboles en EEUU

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Recreación de unas iguanas cayendo de un árbol.
  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

La imagen de animales cayendo del cielo se ha visto muchas veces en series y en el cine. Escenas exageradas, pensadas para impactar. Sin embargo, estos días en el sur de Florida se están viendo iguanas que se desploman y caen inmóviles, aunque con matices.

Estos reptiles se desploman desde los árboles. No están muertas, sino que el frío las deja rígidas, inmóviles, y acaban en el suelo como si alguien las hubiera soltado.

Miles de iguanas caen de los árboles en Estados Unidos

Febrero de 2026 está resultando inusualmente frío en Florida. El termómetro bajó hasta rozar los 0 ºC en zonas como Miami o Fort Lauderdale, registros que no se veían desde 2010. Si bien para muchos vecinos fue una rareza, para las iguanas supone un problema.

Estos reptiles dependen del calor exterior para activar su organismo. Cuando la temperatura cae por debajo de los 10 ºC, su metabolismo se ralentiza de forma evidente. Si el ambiente se acerca a los 4 ºC, entran en torpor, donde el corazón late muy despacio, la sangre circula al mínimo y los músculos pierden fuerza.

Muchas iguanas duermen en ramas altas para mantenerse lejos de posibles depredadores. El problema llega de madrugada, cuando el frío aprieta, se quedan rígidas y pierden el agarre. Caen por pura gravedad y desde abajo la escena impresiona: cuerpos verdes y grises esparcidos en jardines, aceras o junto a las piscinas.

La mayoría sigue viva. Con la llegada de los meses más templados, entre marzo y abril, cuando el sol ya calienta con más regularidad, recuperan movilidad.

Abren los ojos, mueven la cola y, si pueden, vuelven a trepar. Sin embargo, no todas resisten. Si el frío se prolonga durante horas, el daño interno resulta irreversible. Además, el impacto contra el suelo puede ser letal, sobre todo si caen desde 10 o 15 metros.

Las autoridades han pedido prudencia, no conviene meterlas en casa para «salvarlas». Al recuperar temperatura despiertan rápido y reaccionan a la defensiva. Una iguana asustada puede morder y usar la cola para defenderse.

Por qué las iguanas se han convertido en un problema en Florida

La gravedad del episodio ha llevado a que, el 4 de febrero de 2026, la Comisión de Conservación de Vida Silvestre de Florida activara una orden ejecutiva excepcional durante los días más fríos.

Permitió a los residentes recoger iguanas aturdidas en sus propiedades y entregarlas en puntos oficiales sin permiso previo. En sólo dos jornadas retiraron 5.195 ejemplares.

La cifra refleja la magnitud del episodio. En el centro de recogida de Sunrise se concentraron casi 4.000. En Tequesta superaron el millar. Otros puntos, como Marathon o Fort Myers, también registraron entregas, aunque en menor cantidad.

Florida considera a la iguana verde una especie invasora. Excava túneles que dañan infraestructuras, erosiona márgenes de canales y compite con fauna local. Por eso, cuando el frío las deja inmóviles, las autoridades aprovechan para reducir su población. Parte de los animales se transfirió a titulares de permisos fuera del estado, pero el resto recibió eutanasia humanitaria.

Cuando Florida recupera su clima habitual, las supervivientes vuelven a moverse con normalidad. Trepan, buscan el sol y retoman su rutina. Eso hasta que llegue el próximo frente frío y, otra vez, empiecen a caer como hojas de los árboles.

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