EL REGRESO DEL REY

Juan Carlos I impuso como condición poder verse con doña Sofía en Zarzuela y recuperar sus documentos

El Rey Juan Carlos I.
El Rey Juan Carlos I.

Juan Carlos I insistió ante la Casa del Rey que para él era innegociable pasar por Zarzuela para poder verse con doña Sofía cuando se traslade a España desde Abu Dabi. De hecho, hasta el último momento había insistido en pernoctar allí, según ha podido saber OKDIARIO del círculo más próximo al ex monarca, algo que finalmente no se producirá.

El Rey emérito justificaba su insistencia en pasar por el palacio donde fue reinó como el jefe del Estado español durante 39 años por dos motivos: en primer lugar, porque tiene previsto mantener un encuentro con doña Sofía para cerrar algunas cuestiones pendientes. En segundo lugar, el Rey emérito pretende recuperar algunos documentos, recuerdos y objetos que dejó en Zarzuela cuando abandonó su residencia palaciega en agosto de 2020 y fijó su actual domicilio en la isla privada de Zaya Nurai, en aguas del Golfo Pérsico.

Juan Carlos ha dejado claro que si se traslada a las regatas de Sangenjo, en Pontevedra, invitado por su amigo Pedro Campos, presidente del Real Club Náutico y ex patrón del Bribón, hará escala en Madrid antes de emprender viaje de vuelta a Abu Dabi. Ha argumentado a su hijo Felipe VI y al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que no tiene ningún sentido no poder hacer escala en la que sigue siendo su residencia.

En la carta que remitió a su hijo el 7 de marzo pasado y que la Casa del Rey hizo pública, Juan Carlos I ya indicaba que pensaba fijar su residencia en Abu Dabi, pero que viajaría con frecuencia a España – “a la que siempre llevaré en el corazón”- para “visitar a la familia y amigos”. El ex monarca en ningún momento insinuaba en la misiva su intención de fijar su domicilio en Zarzuela. Todo lo contrario, afirmaba: “Tanto en mis visitas como si en el futuro volviera a residir en España, es mi propósito organizar mi vida personal y mi lugar de residencia en ámbitos de carácter privado para continuar disfrutando de la mayor privacidad posible”.

Sin embargo, las fuentes consultadas por OKDIARIO insisten en que una cosa es exigir el Palacio como residencia para esos desplazamientos a España y otra muy distinta reclamar, legítimamente, la posibilidad de pasar unos días en tu antiguo domicilio para cerrar temas pendientes con tu esposa o recuperar los recuerdos que allí dejaste.

El Rey emérito tenía ya programada una visita relámpago a Madrid tras la pasada Semana Santa, pero se vio obligado a cancelar el viaje tras la negativa del Gobierno y la Casa del Rey a dejarle pernoctar unos días en Palacio.

Vetado en Abu Dabi

Según las mismas fuentes, Juan Carlos I sigue distante con su hijo Felipe, principalmente, por dos motivos: porque lleva un año y medio sin poder hablar con sus nietas, Leonor -la princesa de Asturias- y Sofía y porque se ha sentido vetado por su hijo en el reciente viaje al funeral por el fallecimiento del emir de Abu Dabi y presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Jalifa bin Zayed al Nahayan.

El Rey emérito no pudo asistir al funeral de quien ha sido su anfitrión durante casi dos años porque desde la Casa del Rey decidieron que no coincidiera con su hijo en los actos fúnebres.

Juan Carlos I insistió ante Moncloa y Zarzuela en la necesidad de llegar a un acuerdo antes de la celebración de las regatas en Sangenjo el próximo fin de semana, donde ya le preparan un recibimiento apoteósico, para poder cerrar su paso por su antigua residencia en Madrid.

Lamenta la abdicación

El ex jefe de Estado cada vez se siente más arrepentido de haber abdicado como Rey en junio de 2014 aconsejado por su entorno familiar y por el Gobierno de Mariano Rajoy. OKDIARIO ya publicó en diciembre de 2021 las palabras de Juan Carlos I a un grupo de amigos: “Me arrepiento de dos cosas: de haber abdicado y de irme de España”.

Don Juan Carlos se lamentaba ante sus amigos más fieles de su extraña abdicación, que estuvo precedida por una gran presión sobre el monarca tras el accidente de la cacería de Botsuana en abril de 2012 y el escándalo de sus relaciones sentimentales con Corinna Sayn-Wittgenstein. Según declaró la princesa alemana, el jefe de Estado estaba dispuesto antes de su abdicación a divorciarse de doña Sofía y contraer matrimonio con ella.

El propio Juan Carlos I llegó a confesar a Corinna, quien entre 2011 y 2013 todavía era una buena amiga, las maniobras que se desataron en el Palacio de la Zarzuela -“conversaciones secretas a mis espaldas”, fueron sus palabras- para conseguir su abdicación.

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