El Canal negoció 100 kilos de inversión en Guinea a través de Obiang hijo con 20 en mordidas

Edmundo Rodríguez
Edmundo Rodríguez detenido por la Guardia Civil. EFE

Edmundo Rodríguez Sobrino, el máximo representante del Canal en la sociedad colombiana Inassa, negoció en 2010 con las autoridades de Guinea una inversión de 100 millones de euros en un proyecto de potabilización de aguas en la capital Malabo, en la isla de Bioko, y otras ciudades de la ex colonia española en el continente africano. La inversión, conocida como Isabel de Aguas, contemplaba el destino de entre un 20 y 25 % del presupuesto para el pago de mordidas a intermediarios del régimen de Obiang, según fuentes de la oposición y del propio Gobierno guineano. La operación no fraguó, después de casi dos años de gestiones, al ser bloqueada por otro grupo español que había presentado con anterioridad un proyecto de similares características.

Rodríguez Sobrino, en la actualidad en prisión por el caso Lezo y la corrupción en el Canal, creía tener el terreno allanado cuando llegó a Guinea porque aterrizaba de la mano de Guillermo Obiang, uno de los hijos del presidente. Se equivocó porque se encontró con todo un enjambre de intereses y clanes familiares con intereses enfrentados.

El hijo del presidente Obiang se jactaba públicamente de sus buena relaciones con la empresa madrileña. Según él, había sido recibido con todos los honores en la Presidencia del Canal en Madrid: «He estado en el despacho grande de la Sala de Juntas con el presidente Ignacio González», se vanagloriaba.

La oferta del Canal había copiado descaradamente los trabajos de campo de un consorcio vasco, que estaba dispuesto a compartir con la sociedad pública madrileña la concesión de la depuración del agua, pero Edmundo Rodríguez Sobrino se opuso tajantemente. Una fuente que conoció de cerca las negociaciones ha asegurado a OKDIARIO: “Iban con la cartera soltando cientos de miles de euros y creían que con el apoyo del hijo del presidente tenían asegurado el contrato. Desconocían las entrañas de lo que es la lucha del poder de Guinea”.

Guillermo Obiang controla actualmente Sonagas, la sociedad pública guineana que administra la producción nacional de gas.

La gestión del concurso público pasaba por la oficina de GProyectos, gestionada entonces por Filiberto Ntutumu, hijo del primer presidente de la Guinea descolonizada, Francisco Macías Nguema. El Canal llegó a firmar un contrato con GProyectos para la construcción de canalización de redes y saneamiento, pero nunca se llevó a la práctica.

Ntutumu cayó en desgracia y fue exiliado a Rusia como embajador de Guinea. Desde 2015, ocupa el cargo de rector de la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial (UNGE)

Una sociedad colombiana en Guinea

Las investigaciones de la Audiencia Nacional en el caso Lezo pueden servir para averiguar lo que costó al Canal la aventura africana en Guinea. Lo que iba a ser una inversión de cien millones, parecida a la operación colombiana, quedó en una quimera.

Lo sorprendente es que el Canal apostara por la inversión en tierras guineanas a través de la filial colombiana Inassa y no por la marca Canal de Isabel II. Rodríguez Sobrino, el intermediario en Guinea cuando se desarrolló el proyecto en 2010, era entonces presidente ejecutivo de Inassa desde hacía cuatro años.

Al menos, así queda reflejado en una serie de documentos a los que ha tenido acceso OKDIARIO. Uno de ellos es el acta de constitución y registro de la sucursal de Inassa en Panamá, país que está considerado un paraíso fiscal. La nota registral está fechada el 27 de agosto de 2010 cuando Edmundo Rodríguez Sobrino y otro representante del Canal, que este diario no ha podido identificar, ya mantenían contactos con las autoridades guineanas.

El Canal negoció 100 kilos de inversión en Guinea a través de Obiang hijo con 20 en mordidas

Inassa aparece en el registro representada por la abogada panameña Violeta Annet Holnes, del despacho De Obaldía y García de Paredes, el mismo que había inscrito para los socios  de Inassa las instrumentales SAA y Lassa.

En el documento panameño de Inassa, ya como sucursal offshore en un paraíso fiscal, se hace referencia a una junta celebraba siete días antes en Barranquilla, sede de la filial colombiana del Canal, que había sido dirigida por Edmundo Rodríguez Sobrino, como presidente, y por el secretario Germán Sarabia Huyke. Estaban secundados por otros miembros del consejo: Luis Nicolella, Ricardo Lequerica Otero, Maximiliano Vélez -gerente general- y Vivian Nassar Coll.

El punto más importante del orden del día era la aprobación de la apertura en Panamá de la sucursal de Inassa con un capital de diez mil dólares en el mismo domicilio de los abogados panameños De Obaldía y García de Paredes, en Calle 50 y 57E Edificio Plaza Credicorp Bank Panamá, que actuaban como agentes residentes. En el apartado 4.2, con el título “Informe de nuevos negocios”, se recoge lo siguiente: “Edmundo Rodríguez Sobrino interviene para comentar los nuevos negocios en los que el grupo ha tenido interés en participar y, en particular, los siguientes países: Panamá, Guinea Ecuatorial y Colombia, por lo cual entrega a todos los miembros de la Junta Directiva el informe correspondiente”.

En 2009 la Junta directiva de Inassa estuvo constituida, como «principales», por Edmundo Rodríguez Sobrino, María Fernanda Richmond -en la cárcel por la operación Lezo-, Ángel Illera Gil, Javier Soler Gallego –investigado por Lezo, quien cesó en su cargo de consejero el 23 de marzo de 2009-, Agustín García Guinea, Luis Alberto Nicolella y Ricardo Lequerica Otero.

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