Trucos

Cómo escapar de una camisa de fuerza

Uno de los mejores trucos de magia es el de escapar de una camisa de fuerza. Para llevarlo a cabo necesitarás fijarte sobre todo en la respiración y en la posición cruzada de tus brazos.

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Aprende cómo escapar de una camisa de fuerza

Si te gusta la magia y el espectáculo, quizás uno de los trucos más sorprendentes que puedes realizar es el de soltarte de una camisa de fuerza, algo que parece imposible, aunque lo cierto es que tiene su truco y técnica. Veamos entonces a continuación, una guía de pasos en la que os explicamos Cómo escapar de una camisa de fuerza.

Las camisas de fuerza están diseñadas para controlar a personas, generalmente de violencia demente, para que no puedan hacerse daño a sí mismas ni a los demás. Están hechas de tela muy resistente que no se puede rasgar. Tienen brazos muy largos que están atados o abrochados a la espalda para que el movimiento del brazo sea casi completamente limitado.El ilusionista y escapista Harry Houdini fue el primero en lograr escapar de una de estas camisas ya que tenía la capacidad de dislocarse ambos hombros. También realizó este truco mientras colgaba boca abajo en el aire desde alturas altísimas. Nosotros no esperamos hacer lo mismo, pero si sigues estos pasos puedes lograr que el truco de escapar de una camisa de fuerza te salga bien.

Pasos para escapar de una camisa de fuerza

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  1. El truco comienza desde el primer momento en el que comienzan a ponerte la camisa de fuerza. Mientras te la ponen, tienes que expandir tu pecho lo maximo que puedas y mantener tus codos firmemente a los lados.
  2. Si es posible, cruza la mano dominante sobre la otra (de derecha a izquierda si eres diestro). Lo ideal es que la mano derecha termine en el bíceps izquierdo o el codo izquierdo. Cuanto más apretados estén los brazos hacia la espalda, más difícil será escapar. La tela también se puede dominar mejor si colocas ambas manos en las axilas, donde incluso puede que notes que es más cómodo maniobrar.
  3. Una vez tienes la camisa puesta, tienes que ir respirando para expandir todavía más el pecho y poder relajar todos los músculos que se han tensado y mantenido rígidamente.
  4. Echa los hombros hacia adelante y los levantas todo lo que puedas dentro de las mangas, aflojando la parte posterior de la camisa.
  5. Ves haciendo el movimiento de hombros para ir aflojando la hebilla del brazo hasta el punto en que puedas pasar los brazos por encima de la cabeza o por debajo de las piernas (estando sentado).
  6. En el caso de estar de pie, puedes apoyarte contra una pared u otro objeto fijo para mover la hebilla que tienes en la espalda y facilitar todavía más que se afloje.
  7. Usa tus manos, que ahora tienen espacio para moverse un poco, para aflojar los lazos del brazo (o correas). A veces, si hay un amplio espacio, los lazos o hebillas se pueden aflojar con los dientes. Una vez que se hayan soltado las manos, podrá deshacer cualquier correa adicional.
  8. Practica hasta que domines todo lo explicado, pero recuerda que las camisas de fuerza no están diseñadas para usarse durante largos períodos de tiempo. Se vuelven insoportablemente dolorosas e hinchan los codos dentro de las mangas apretadas. Además puedes sentir calambres musculares de los hombros, y hacerte daño en la espalda y el cuello de modo que siempre debes practicar con cuidado y acompañado de alguna persona que te ayude por si tuvieras algún problema.

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