El verdadero motivo por el que Rosa Rodríguez se preparó para ‘Pasapalabra’ y no para una oposición
La argentina, aunque gallega de adopción, ha dado una nueva entrevista

Ya han pasado casi 20 días desde que Rosa Rodríguez ganó el mayor bote de Pasapalabra con más de 2,7 millones de euros, y la argentina (aunque gallega de adopción) ha dado una nueva entrevista después de hablar con Happy FM tras emitirse el Rosco que le dio la gloria. Esta vez ha sido en una charla en el programa Land Rober, uno de los espacios más vistos de TVG, la televisión autonómica gallega, donde ha charlado con Roberto Villar, el responsable de competir con David Broncano y Pablo Motos en el competido tramo de la noche en televisión.
Rosa ha querido pasar por el programa para hablar de cómo ha cambiado su vida, volviendo a explicar algo que ya contó en Happy FM: el dinero todavía no le ha llegado a su cuenta. Tal y como nos explicó, sabe que esa enorme cantidad de dinero tardará todavía unos meses, aunque se muestra tranquila por ello, aunque muchos estarían nerviosos. Aunque mantiene que no ha hecho cuentas, tiene claro que, tras tributar con Hacienda, recibirá algo más de 1’5 millones de euros, ‘perdiendo’ más de la mitad de su premio en impuestos, aunque no está molesta con eso y mantiene su opinión de que está de acuerdo en que vaya a parar a las arcas del Estado.
Preguntada por si seguirá trabajando o piensa vivir con ese dinero, tiene asumido que no podría mantenerse siempre de las rentas. Tras hacer un cálculo muy por encima de lo que podría quedarle de vida, debería no tener que gastar más de 21.000 euros al año para que el dinero del bote le llegue a la vejez. Aunque en realidad hay que contar con la inflación, que le haría perder poder adquisitivo con el paso de los años por la subida de precios.
Por tanto, Rosa descarta retirarse, aunque sí que intentará vivir bien, ayudar a los suyos y no pasar apuros por el tema de la vivienda, pero no quiere volverse loca y derrochar.
En una entrevista completamente en gallego, demostrando que también domina la lengua de su tierra de adopción y de la que es originario su padre, ha contado que estuvo estudiando durante 12 y 14 horas diarias para prepararse durante años. Es decir, incluso antes de poder presentarse a un cásting, ella ya pensaba en ir a por el Bote.
«Estuve dos años sin hacer el casting, que ahora pienso, al verbalizarlo, que no estaba muy bien de la cabeza», así recuerda. Hay que explicar que durante mucho tiempo no hubo casting abierto para cualquier persona para entrar en Pasapalabra, buscando el programa a antiguos concursantes de otras épocas que no llegaron a ganar el bote, pero que sabían que podrían tener gran nivel.
El dilema de Rosa: ¿oposiciones o preparar ‘Pasapalabra’?
En el caso de Manu y Rosa, son el ejemplo de que dos novatos en los concursos pueden llegar lejos, ya que ambos se presentaron a uno de los pocos castings que Pasapalabra hizo. «En la pandemia me quedé sin trabajo y mucha gente me decía: ‘Pero, prepara unas oposiciones’», pero ella decidió seguir con su plan.
‘Y yo, en un momento, dije: ‘Puedo preparar unas oposiciones, pero si hago unas oposiciones… ¿Cuánta gente tengo en competencia? ¿Con cuánta gente tengo que competir? Pero si yo preparo muy bien Pasapalabra, realmente gente que dedique tanto tiempo a prepararlo… no hay tanta. Entonces, si llego a ser muy buena, no tengo tanta competencia. Fue el razonamiento que hice». De esta manera tomó la decisión que le ha cambiado la vida.
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