Ximo Puig acusa a Madrid de promover un «cierto movimiento independentista» con sus beneficios fiscales

El presidente de la Generalitat Valenciana, el socialista Ximo Puig, se ha apuntado a la ofensiva contra Madrid, pero es que además de la polémica sobre el tratamiento fiscal en la Comunidad gobernada por Isabel Díaz Ayuso afirma que «lo que hay es un proceso invisible en Madrid. Lo que está pasando es un cierto movimiento independentista en Madrid, lo que se está produciendo en Madrid es un tipo de desconexión».

Puig, en cuya comunidad sí hay movimientos independentistas, algunos promovidos desde el mismísimo poder autonómico, equipara a Madrid con un «paraíso fiscal», según ha manifestado en Radio 4 y La 2. Según el presidente valenciano, la armonización fiscal que reclaman los separatistas de ERC para apoyar los Presupuestos Generales del Estado sólo afectaría al 0,2% de los madrileños.

Su argumento es «el derecho constitucional de la igualdad» y, a modo de compensación por su ataque a Madrid, pide también una mayor transparencia del concierto económico de País Vasco y Navarra.

«No puede haber opacidad en la aportación. No digo que se cuestionen las haciendas forales, pero sí transparentar lo que aporta cada uno a la causa comunitaria», ha dicho Puig.

Eso sí, Puig tira para casa y tras lamentarse de que numerosas empresas abandonen Cataluña por lo que sí es un proceso independentista sin tapujos, «si se tienen que ir [de Cataluña], se vengan a Valencia y no a Madrid». Su excusa es la presunta descentralización del poder y de la actividad económica.

Mirar hacia dentro

Sobre las relaciones entre los gobiernos de Cataluña y la Comunidad Valenciana, ha afirmado que Cataluña «se fronterizó» desde finales del mandato de Carles Puigdemont y empezó un proceso de mirar hacia dentro, pero ha subrayado textualmente que es tiempo de puentes y no de trincheras.

Puig, por supuesto, defiende a Pedro Sánchez a capa y espada, incluida su gestión durante la pandemia fundamentada en una presunta «cogobernanza». La prueba, según el presidente valenciano, son las hasta 14 reuniones de la conferencia de presidentes, en las que ha destacado la presencia de Cataluña materializada en el ya ex presidente Quim Torra. Y ha añadido que algunos de los que criticaban al catalán se han dado cuenta de que podían estar de acuerdo con él: «La demonización es una cosa infantiloide».

«Hay una salida que ha quedado varada, que es la unilateralidad, porque la seguridad jurídica es fundamental en la democracia», ha afirmado Ximo Puig sobre el conflicto catalán, y ha deseado que no se apueste por ella.

En su defensa de Sánchez ha llegado a calificarle de presidente «audaz», que «está abriendo espacios» para resolver el conflicto catalán pese a lo que ha calificado de limitaciones escénicas.

Puig considera prioritario normalizar la vida en Cataluña, e incluye en este objetivo los indultos a los presos independentistas porque considera que son una de las claves para recuperar la convivencia: «Comparto la voluntad expresada por Sánchez de avanzar, con toda la prudencia y sin partidismo», ha dicho al respecto.

Nadar y guardar la ropa

Preguntado por las críticas de Felipe González y Alfonso Guerra al pacto con proetarras y separatistas para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado, y la polémica por el rapapolvo que les echó ayer José Luis Rodríguez Zapatero sobre pactar los Presupuestos con EH Bildu, Ximo Puig ha preferido nadar y guardar la ropa:

Por un lado ha dicho que se debe escuchar a todo el mundo -frente a lo que recomendaba Zapatero a Sánchez- y, por otro, que «pactar no es traicionar», para justificar el acuerdo sobre los Presupuestos con ERC y Bildu. Por supuesto, Puig ha proclamado su amistad con Zapatero y ha asegurado que también respeta y escucha a González.

El valenciano asegura que está satisfecho con los Presupuestos Generales del Estado, porque la Comunidad Valenciana «por primera vez tiene el 10% de los PGE, con respecto a su población», aunque también dice alegrarse de que beneficien a Cataluña.

Respeto de su alianza con Compromís para gobernar en Valencia, un acuerdo últimamente frágil, ha justificado las diferencias internas con Mónica Oltra en que «siempre hay discrepancias en los gobiernos de coalición».

Sobre el corredor del Mediterráneo, Ximo Puig ha criticado que no ha habido suficiente interés de los gobiernos en impulsarlo pero confía en que el actual ejecutivo y el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, cumpla su compromiso de tenerlo finalizado en 2025.

En cuanto a la evolución de la pandemia en su comunidad, Puig mantiene abierto un conflicto con el sector de la hostelería, en concreto con el gremio del ocio nocturno, que reclama poder abrir en horario diurno.

 

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